Comando armado irrumpió en un salón de fiestas de Cancún, donde unos pequeños realizaban un festejo la tarde del domingo.
Con armas de fuego, cuatro sujetos ordenaron a los asistentes, en su mayoría niños, que se tiraran al suelo.
Los delincuentes se llevaron celulares, carteras, alhajas y hasta el auto de uno de los asistentes que resultó ser policía administrativo de Playa del Carmen y se apoderaron de las llaves de otras unidades.
Los sujetos dijeron ser integrantes de una célula delictiva que opera en Cancún.



