CIUDAD DE MÉXICO.— La creación de empleo formal en México registró un retroceso durante mayo de 2026 con la pérdida de 29 mil 922 puestos de trabajo afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), un dato que vuelve a encender alertas sobre el desempeño económico del país y la capacidad para generar nuevas oportunidades laborales.
La reducción mensual impactó el ritmo de crecimiento que se había mantenido durante el año y dejó en evidencia señales de desaceleración en distintos sectores productivos, en un contexto donde empresas y trabajadores enfrentan mayores retos económicos.
Pese a que el número total de trabajadores registrados continúa por encima de los 22 millones de afiliados, especialistas advierten que el comportamiento del empleo formal comienza a mostrar menor dinamismo frente a las expectativas de crecimiento económico.
Entre enero y mayo todavía se mantiene una generación acumulada de empleos; sin embargo, el resultado de mayo abrió nuevamente el debate sobre si las condiciones actuales están siendo suficientes para sostener el mercado laboral y atraer nuevas inversiones.
Autoridades atribuyeron parte del ajuste a factores estacionales y a revisiones administrativas dentro del sistema de aseguramiento laboral, aunque el dato también provocó cuestionamientos sobre el ritmo real de expansión económica y sus efectos en el empleo.
El comportamiento del empleo suele ser uno de los indicadores más sensibles del desempeño económico nacional, ya que detrás de cada plaza perdida existe impacto directo en ingresos familiares, consumo interno y estabilidad financiera.
En medio del discurso de crecimiento y fortalecimiento económico, los resultados del mercado laboral colocan nuevamente sobre la mesa la necesidad de impulsar condiciones que permitan generar más empleos formales y sostenibles para millones de mexicanos.




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