Ciudad de México.— A casi un mes del arranque del Mundial de Futbol 2026, madres buscadoras y colectivos de familiares de desaparecidos tomaron las calles de la capital del país para denunciar que México enfrenta una de las peores crisis humanitarias de su historia, mientras el gobierno federal concentra recursos y reflectores en la justa deportiva internacional.
La movilización realizada este 10 de mayo, en el marco del Día de las Madres, partió del Monumento a la Madre hacia el Ángel de la Independencia, donde miles de personas lanzaron un mensaje demoledor: “México, campeón en desapariciones”.
Durante la marcha, familiares de víctimas portaron playeras de la Selección Mexicana con la pregunta “¿Dónde están?” en la espalda y fotografías de sus seres queridos desaparecidos al frente, en una protesta que contrastó con la narrativa oficial de celebración y promoción turística rumbo al Mundial.
Los colectivos criticaron que mientras el gobierno presume estadios, infraestructura y operativos de seguridad para recibir millones de visitantes, más de 133 mil personas continúan desaparecidas y miles de familias siguen buscando a sus hijos, hijas, hermanos y padres sin respaldo efectivo de las autoridades.
En Paseo de la Reforma, activistas improvisaron una cancha de futbol con las frases “Hasta encontrarlos” y “Nos faltan más de 135 mil”, convirtiendo el balón y el Mundial en símbolos de protesta contra la impunidad y la indiferencia institucional.
El reclamo también alcanzó directamente al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien familiares acusaron de priorizar la imagen internacional del país sobre la emergencia nacional de desapariciones.
“¿Por qué tenemos que ver comerciales de ‘el balón regresa a casa’ cuando nuestros desaparecidos no han regresado a casa?”, cuestionó una joven durante el micrófono abierto instalado frente al Ángel de la Independencia.
La protesta ocurre en medio de los preparativos de seguridad para el Mundial 2026, donde autoridades capitalinas han anunciado despliegues masivos de policías, Guardia Nacional y Ejército para blindar la Ciudad de México ante la llegada de millones de visitantes.
Sin embargo, colectivos y organizaciones civiles advierten que el verdadero problema de seguridad sigue sin resolverse: la desaparición de personas, los hallazgos de fosas clandestinas y la falta de resultados en las investigaciones.
Las madres buscadoras han denunciado constantemente amenazas, abandono institucional y hasta asesinatos contra integrantes de los colectivos, mientras continúan realizando labores que, afirman, corresponden al Estado mexicano.
La marcha de este domingo dejó claro que, para miles de familias, no hay nada que celebrar mientras México siga acumulando desaparecidos y mientras las madres continúen saliendo a las calles con una sola exigencia: encontrar a sus hijos.



