En Culiacán y Guamúchil, Sinaloa, cientos de personas salieron a las calles para encabezar una marcha en protesta del arresto del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera, detenido el sábado pasado 22 de febrero en Mazatlán.
Vestidas de blanco, portando pancartas que pedían la liberación de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, personas marcharon la tarde de este miércoles en Sinaloa.
En Sinaloa, las personas temen que grupos despiadados entren al estado para pelear la plaza que quedaría desprotegida tras la captura de Joaquín Guzmán Loera, líder del Cartel de Sinaloa, afirmó Tomás Guevara, el coordinador del laboratorio de análisis psicosociales de la violencia en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
“Queremos libre al Chapo”, se leía en una cartulina blanca que sostenían varias personas con camisas y gorras blancas, en su mayoría jóvenes, mujeres y niños, quienes exigían la libertad del capo.
Cientos de personas advertían de una guerra de grupos en la entidad sin la presencia de Guzmán. “No queremos otra guerra, liberen al Chapo”.
Los manifestantes se concentraron a las seis de la tarde. En Culiacán, algunos de los asistentes llegaron a bordo de camiones; medios locales mencionaron también que otras personas provenían de San José del Llano, Badiraguato, quienes argumentaron que siempre han apoyado a la familia del capo nacido en el poblado de La Tuna de ese municipio.
Mientras que en Guamúchil se concentraron en la entrada del municipio y finalizaron en Puente Negro.
Un menor de edad sostenía una cartulina en la que se leía: “...el pueblo se sentía seguro. Lo queremos de vuelta en Culiacán”.
La organización de la marcha se hizo desde la mañana de ayer a través de volantes, redes sociales y mensajes vía Whatsapp.
LA SEGURIDAD
El sociólogo de la localidad Tomás Guevara destacó que la marcha tiene que ver con la sensación de seguridad que da la existencia de un cártel de la entidad. “Hay elementos culturales que muestran una identidad de la población hacia estos modelos que pareciera que lo ganan del crimen, de sus negocios, se puede o se pudo traducir en obra social, por ejemplo, hacia carreteras, agua potable y apoyos a los ranchos”, enfatizó el sociólogo.
Comentó que la identidad y empatía hacia el líder del Cártel de Sinaloa se da principalmente en los grupos vulnerables de la sociedad, los cuales están ligados al pensamiento de que la única posibilidad de salir de pobre es dedicarse al narcotráfico.
Tomás Guevara destacó que la manifestación realizada este miércoles en los municipios de Culiacán y Guamuchil del estado de Sinaloa es la primera que se realiza en el país para exigir la liberación de un capo.
Aunque pidan por la libertad de Joaquín Guzmán, capturado el sábado pasado, las personas saben que la solicitud que realizan no será atendida, sin embargo, lo hacen para demostrar que confían más en los capos y que su seguridad ya no depende tanto de las instituciones oficiales.
MÁS CARGOS
Por otra parte, la Procuraduría General de la República indicó que existen seis órdenes de aprehensión y dos de reaprehensión contra Joaquín Guzmán Loera, por delitos contra la salud y delincuencia organizada.
La PGR continúa trabajando en la integración de otras averiguaciones, que podrían convertirse en nuevas órdenes de aprehensión.
El Cártel de Sinaloa es la organización criminal más poderosa en México. Se le conoce como la Federación y se dedica al tráfico de droga principalmente hacia Estados Unidos y Europa.
Con la captura del Chapo, se especula que Ismael El Mayo Zambada o José Esparragoza, alias El Azul, podrían asumir el liderazgo que dejó Guzmán Loera.





