Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.— En un mensaje con carga política y simbólica, la gobernadora Mara Lezama Espinosa subrayó que el pueblo maya no es una postal del pasado, sino una cultura viva que sostiene la identidad y el presente de Quintana Roo. El pronunciamiento se dio ante dignatarios mayas y autoridades locales, en el corazón histórico de la zona maya.
Desde Felipe Carrillo Puerto, territorio marcado por la resistencia y la memoria colectiva, la mandataria estatal afirmó que reconocer a los pueblos originarios no debe quedarse en el discurso, sino traducirse en políticas públicas con respeto, justicia social y continuidad histórica. “La cultura maya es disciplina, conocimiento y dignidad”, sostuvo.
Lezama destacó aportes científicos y culturales del mundo maya que hoy siguen vigentes: el uso del cero, el sistema numérico vigesimal y una escritura propia desarrollada en condiciones adversas y sin influencia externa. En ese contexto, recordó que el pueblo maya fue el único en América que no fue conquistado por los españoles, hecho que refuerza su legado de autonomía y resistencia.
El acto reunió a representantes del Gran Consejo Maya y a autoridades municipales y estatales, en una señal clara de interlocución directa con las comunidades. El mensaje fue político: la identidad maya no se celebra un día al año; se gobierna con ella.
La conmemoración del Día Nacional de la Cultura Maya sirvió como escenario para fijar postura: Quintana Roo no puede entenderse sin sus pueblos originarios, y cualquier proyecto de desarrollo que los excluya está condenado a fracasar. Aquí, el pasado no se museifica; se defiende en el presente.




