México, DF. En pleno bastión perredista de la delegación de Iztapalapa, Andrés Manuel López Obrador, Morena y casi una veintena de sus candidatos federales y locales para las próximas elecciones lucieron su "músculo" y "fuerza política".
Cientos, quizás unos 8 mil simpatizantes de Morena se concentraron anoche en el campo de beisbol del deportivo Santa Cruz Meyehualco, cuyas instalaciones se vieron rodeadas por microbuses que sirvieron de transporte para muchos de los asistentes.
Por más de dos horas, desde un templete y enormes bocinas dignas de un concierto popular, usaron el micrófono varios abanderados a diputados de Morena; el presidente del partido, Martí Batres; la candidata a jefa delegacional Clara Brugada, y el mismo López Obrador, quien insistió en que ya no pertenece al PRD. Hoy es Morena y sus candidatos por quienes se debe votar.
Con la llegada de la noche, y ya con el templete iluminado, el líder y fundador de Morena insistió en que la corrupción es el principal problema que afecta al país.
En su turno, Martí Batres arremetió contra el PRD y sus gobiernos en la capital del país, quienes han sufrido un profundo proceso de descomposición que hoy lo hace inservible a la causa del pueblo. Destacó, sobre todo, el creciente nepotismo que se ha incrustado en los gobiernos perredistas, donde familiares y hasta matrimonios se "heredan" los cargos delegacionales y legislativos en las capital del país.



