Washington, Estados Unidos.— La magnitud de los incendios forestales que azotan el estado de Washington llevó a legisladores federales y autoridades locales a solicitar al presidente Donald Trump la emisión de una declaración de emergencia federal, al advertir que la devastación es comparable a la de una zona de guerra.
Los incendios, concentrados principalmente en el área de Spokane, han destruido cientos de viviendas y otras estructuras, además de obligar a decenas de miles de personas a evacuar sus hogares mientras los equipos de emergencia continúan combatiendo el avance de las llamas.
La delegación del estado de Washington en el Congreso pidió agilizar la aprobación de recursos federales para atender la emergencia, al considerar que la magnitud de los daños ha rebasado la capacidad de respuesta de las autoridades estatales y locales.
Las condiciones de sequía, las altas temperaturas y los fuertes vientos han favorecido la rápida propagación del fuego, complicando las labores de cientos de bomberos desplegados en la zona. Aunque un descenso temporal en las temperaturas ha ofrecido un breve respiro, los pronósticos anticipan el regreso de condiciones climáticas adversas durante los próximos días.
Mientras continúan las evaluaciones de daños, las autoridades mantienen las órdenes de evacuación y trabajan en la localización de personas reportadas como desaparecidas. Paralelamente, las investigaciones sobre el origen de algunos de los incendios siguen en curso para determinar responsabilidades.
La crisis ha sido catalogada como una de las más graves que enfrenta el estado de Washington en los últimos años, con miles de hectáreas consumidas por el fuego y un fuerte impacto en comunidades, infraestructura y recursos naturales, lo que mantiene en alerta a las autoridades federales y estatales.



