Un operativo encabezado por la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Fiscalía General del Estado derivó en un macabro hallazgo en la Supermanzana 95 de Cancún, donde fueron localizados cinco cráneos humanos, restos óseos y diversos objetos que podrían resultar clave para esclarecer casos de desaparición.
La diligencia se realizó durante la madrugada de este miércoles en un inmueble ubicado sobre la calle 108, manzana 106, donde participaron elementos de la Policía de Investigación, peritos especializados en antropología forense y química, además de autoridades federales, quienes ejecutaron una orden de cateo.
Durante la inspección, los especialistas localizaron cinco cráneos humanos y diversos restos óseos, los cuales fueron asegurados y trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) para la realización de estudios antropológicos, genéticos y de identificación.
De manera preliminar, las líneas de investigación apuntan a que los restos podrían corresponder a personas que fueron víctimas de un grupo delictivo con operaciones en esta zona de Cancún. No obstante, las autoridades señalaron que será el resultado de los dictámenes periciales el que permita confirmar su identidad y establecer las circunstancias de los hechos.
Además del hallazgo de los restos humanos, los agentes aseguraron múltiples indicios relevantes para la investigación, entre ellos documentos oficiales a nombre de Fanny Lucía, Gabriela de Jesús, Isaac Antonio y Eulices "N", cartillas de salud del IMSS, un pasaporte, tarjetas bancarias, teléfonos celulares y libretas con anotaciones que ahora forman parte de las pruebas bajo análisis ministerial.
Los investigadores buscan establecer si los objetos encontrados guardan relación con personas reportadas como desaparecidas o con otras carpetas de investigación abiertas por la Fiscalía.
Al término de las diligencias, el inmueble fue asegurado y quedó bajo resguardo del Ministerio Público, mientras continúan los trabajos periciales y de investigación para determinar el origen de los restos humanos, identificar a las víctimas y deslindar responsabilidades.




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