Ciudad de México.– En un operativo federal que apunta a uno de los negocios ilícitos más lucrativos del país, autoridades desmantelaron una red dedicada al mercado ilegal de hidrocarburos y detuvieron a su presunto líder, conocido como “El Burras”.
La captura no es menor. Se trata de un objetivo clave dentro de la estructura del huachicol, un delito que durante años ha operado con redes logísticas, financieras y empresariales que van mucho más allá de simples tomas clandestinas.
De acuerdo con las investigaciones, la organización no solo se dedicaba a la extracción ilegal de combustible, sino que había desarrollado una red completa para su almacenamiento, distribución y comercialización, lo que evidencia un esquema criminal sofisticado y altamente rentable.
El operativo, en el que participaron fuerzas federales, incluyó cateos simultáneos y el aseguramiento de infraestructura utilizada para el manejo del combustible robado, así como vehículos, equipo especializado y documentación que podría revelar vínculos financieros más amplios.
La detención de “El Burras” expone nuevamente el tamaño real del problema: el huachicol ya no es una actividad aislada, sino una industria criminal que involucra cadenas completas de operación, desde la ordeña hasta la venta final.
Aunque el gobierno federal ha insistido en que el combate a este delito ha dado resultados, operativos como este dejan claro que las redes siguen activas y con capacidad de operación en distintas regiones del país.
El reto ahora no es solo detener a los líderes visibles, sino desmantelar las estructuras financieras y empresariales que permiten que el negocio continúe.
Porque en el huachicol, el verdadero poder no siempre está en quien perfora el ducto… sino en quien mueve el dinero.



