Lo que durante años fue una historia de expansión empresarial dentro del futbol costarricense terminó abruptamente con una captura que sacudió al deporte centroamericano. Wilder Eusse Osorio, presidente del club Municipal Liberia de la Primera División de Costa Rica, fue detenido por autoridades locales tras una solicitud de extradición presentada por Estados Unidos por presuntos delitos relacionados con narcotráfico internacional.
La detención ocurrió mientras el directivo se dirigía a una reunión vinculada con la actividad futbolística nacional, en una operación coordinada entre autoridades costarricenses y agencias estadounidenses. La acusación señala una presunta participación en una estructura criminal investigada por la Administración para el Control de Drogas (DEA), bajo cargos relacionados con conspiración para fabricar y distribuir cocaína con destino al mercado estadounidense.
Eusse, colombiano naturalizado costarricense, había construido presencia empresarial en sectores como combustibles, bienes raíces y futbol, hasta asumir la presidencia del Municipal Liberia en 2023. Bajo su gestión, el club buscó posicionarse dentro del máximo circuito del balompié costarricense, pero ahora queda envuelto en un escándalo que trasciende lo deportivo.
El caso reabre una discusión incómoda para el deporte regional: el riesgo de infiltración del dinero ilícito en estructuras deportivas que históricamente han servido como escaparate social y económico. La captura también ocurre en un contexto donde Costa Rica endureció sus mecanismos de extradición para atender presiones internacionales en materia de combate al narcotráfico.
Por ahora, el dirigente deberá enfrentar el procedimiento judicial correspondiente en territorio costarricense mientras se define si será entregado a autoridades estadounidenses.




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