Un operativo coordinado entre autoridades municipales, estatales y federales permitió la detención de nueve presuntos integrantes de una célula delictiva investigada por extorsión, narcomenudeo, ataques armados contra bares y restaurantes, así como por su posible participación en al menos dos homicidios registrados en Playa del Carmen.
Las capturas representan uno de los golpes más relevantes contra la estructura criminal que, de acuerdo con las investigaciones, habría sembrado miedo entre comerciantes mediante amenazas, cobros de piso y agresiones contra establecimientos que presuntamente se negaban a someterse a sus exigencias.
Durante una conferencia de prensa, el fiscal general del Estado, Raciel López Salazar, informó que las detenciones se realizaron en distintas acciones operativas desplegadas en las inmediaciones del fraccionamiento Villas del Sol, como resultado de trabajos de inteligencia e investigación desarrollados en coordinación con la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Playa del Carmen.
Entre los detenidos se encuentra Miguel “N”, alias “El Kilo”, de 33 años y originario de la Ciudad de México, identificado por las autoridades como presunto líder de la organización.
También fueron capturados Luis Ángel “N”, alias “La Barbie”, y Leonardo “N”, alias “El Negro”, señalados como probables sicarios de la célula.
La lista de detenidos se completa con Jesús “N”, Carlos “N”, Adán “N”, Jonathan “N”, Edgar “N” y Claudio “N”.
Durante los operativos, las autoridades aseguraron diversas dosis de marihuana, metanfetamina y cocaína en piedra, además de una pistola Glock calibre 9 milímetros, un vehículo y varios teléfonos celulares que serán sometidos a análisis pericial.
La Fiscalía investiga a Miguel “N”, Luis Ángel “N” y Leonardo “N” por su posible participación en el homicidio de Marco Antonio, así como por el ataque en el que resultaron lesionados Cristian, Itzel y Daniel, trabajadores del restaurante El Camarón Guasaveño.
Ese establecimiento fue escenario de una agresión armada que encendió nuevamente las alertas por la violencia dirigida contra negocios de Playa del Carmen.
Las indagatorias también identificaron la presunta intervención de Irving Osvaldo “N”, detenido con anterioridad, quien habría conducido la motocicleta utilizada para trasladar al agresor que abrió fuego contra el restaurante.
De acuerdo con los peritajes de la Fiscalía, un arma tipo UCI asegurada durante las investigaciones estaría vinculada con al menos seis ataques cometidos contra establecimientos del municipio.
Los negocios bajo investigación son Antídoto, Karaoke & Sport El Pretexto, La Santa, Las Palmeras, El Camarón Guasaveño y Bom Bom del Tatich.
La posible relación entre una misma arma y múltiples agresiones fortalece la hipótesis de que no se trataba de hechos aislados, sino de una operación sistemática destinada a intimidar a comerciantes y reforzar actividades de extorsión.
Además, integrantes de esta célula son investigados por su probable participación en el doble homicidio ocurrido recientemente en el asentamiento irregular Las Torres, una línea que permanece abierta y que podría ampliar las imputaciones contra los detenidos.
El fiscal destacó que el despliegue fue posible mediante la coordinación de la Fiscalía General del Estado, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Playa del Carmen, la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo.
La presidenta municipal Estefanía Mercado sostuvo que las detenciones constituyen un avance dentro de la estrategia integral de seguridad acordada en la Mesa para la Construcción de la Paz.
La alcaldesa afirmó que su administración mantendrá una política de cero tolerancia frente a la delincuencia y continuará respaldando las labores de inteligencia, prevención e investigación.
Sin embargo, la dimensión de los hechos deja claro que las detenciones apenas representan el inicio de una investigación de mayor alcance.
Las autoridades deberán determinar quién financiaba a la célula, quién ordenaba los ataques, qué negocios fueron amenazados, cuántas víctimas pagaron extorsiones y si existieron redes de protección o complicidad que facilitaron sus operaciones.
También será indispensable establecer si la organización mantenía vínculos con otros grupos delictivos y si participó en más homicidios, desapariciones o ataques registrados en Playa del Carmen.
Los detenidos deberán responder ante la autoridad judicial bajo el principio de presunción de inocencia, mientras la Fiscalía integra los datos de prueba necesarios para sustentar las imputaciones.
La ciudadanía espera que este golpe operativo no termine únicamente en una presentación mediática, sino en procesos penales sólidos, vinculaciones a proceso y sentencias capaces de desmantelar de manera definitiva la estructura criminal.
Porque detener a los presuntos ejecutores es importante, pero identificar a quienes daban las órdenes y se beneficiaban de la violencia será la verdadera prueba para las autoridades.




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