Por Martín G. Iglesias
En el periodo que gobernó Tabasco Roberto Madrazo Pintado (1994-2000), las investigaciones de la entonces Procuraduría de Justicia Estatal parecía que eran efectivas, pues después de algún ilícito, inmediatamente se presentaba al o a los presuntos culpables. En ese tiempo no había redes sociales y pues te tenías que creer a pie y juntillas lo que la autoridad dijera.
Ahora las cosas cambiaron, con el uso de la tecnología y las redes sociales, los ciudadanos y comunicadores tienen la oportunidad de documentar los hechos, de ser a veces más precisos que la propia autoridad, por eso es que no se dejan engañar y también realizan sus propias “investigaciones”.
La práctica de fabricar culpables por parte de las autoridades es tan vieja como la administración pública misma, la única diferencia que ahora ya no es tan fácil, pues los ciudadanos no permitirán que se castigue a personas por actos que no cometieron, y al parecer, la Fiscalía General del Estado presentó como presunto culpable del asesinato del compañero Javier Rodríguez Valladares, a una persona que quiso ayudar a las víctimas, varios medios de comunicación dieron a conocer un video donde se cae la tesis de la dependencia.
De comprobarse que el ahora imputado no tuvo nada que ver con estos asesinatos, pues el caso no es “cosa juzgada”, como se pretende dar a conocer a la opinión pública. Si los investigadores de la Fiscalía no fueron cuidadosos en el tema, corresponde a los jueces ser cuidadosos, para no hacer caso de declaraciones que no tienen un verdadero sustento, menos cuando se evidencia lo contario.
Es peligroso, que una institución, que se dedica a la investigación de delitos, pierda la credibilidad ante la opinión pública, pero más peligros es que se inventen culpables, que se les atribuya delitos a personas que no lo cometieron, pues pareciera que no existe ningún cambio, ya que en pasado, por medio de “testigos protegidos” se condena a tal o cual ciudadano.
No hay que olvidar que la credibilidad es el activo más valorado en todas las relaciones, más en las instituciones públicas, centralizadas o descentralizadas. La Fiscalía tiene o no tiene credibilidad ante los demás, no puede estar a medias ni dar bandazos. Cuando se tiene credibilidad, se hace el trabajo, los objetivos se cumplen, y suceden los resultados. Cuando no sabes lo que pasa… el trabajo que no se hace o se hace mal, los objetivos no se cumplen o se cambian constantemente, y por desgracia, sin una buena dirección, la gente apenas trabaja con un mínimo esfuerzo.
Pueden perderse las armas y hasta los expedientes en la Fiscalía, pero la credibilidad es la columna vertebral para que esta pueda funcionar.
SASCAB
No sé qué se traen los presidentes municipales contra las glorietas y avenidas, primero Remberto Estrada Barba permite que se haga un desorden con los pares viales, donde las glorietas de las Yaxchilán y la Coba en Cancún queda obsoleta; ahora Perla Tun Pech quiere derrumbar la glorieta que tiene el nombre de Pedro Joaquín Coldwell, porque dice que con la colocación se semáforos ya no tiene caso que esté esa mole de cemento ahí, que no les ganen las vísceras señores presidentes municipales, ya les queda menos de un mes en el cargo, dejen de hacer maldades.



