Ah! Cuando la calidad de la sociedad pueda sustituir a la cantidad, entonces merecerá la pena vivir aunque sea en el gran mundo, pero cien necios puestos en montón no hacen un hombre de talento. -Arthur Schopenhauer, filósofo alemán.
Con el paso de los años las ciencias sociales han tratado a base de muchos esfuerzos tratar de equiparar sus procesos de obtención de datos con los procesos de las ciencias exactas, es decir, han tratado sin existo llevar sus resultados cada vez más hacia la exactitud. En las ciencias exactas cuando uno tiene una fórmula, no importa qué tanto se esfuerce uno en obtener resultados diferentes, si la fórmula es seguida de manera adecuada el resultado será siempre el mismo. Pero en las ciencias sociales no, aunque se aplique la misma fórmula de manera perfecta a la misma muestra, el resultado siempre tendrá variaciones, aunque sean muy pequeñas.
Para el PRI, la elección de Sonora marcó el gran hito del 2015, ya que una candidata echada para adelante, contra todo pronóstico, la maquinaria del estado panista y una brutal guerra sucia en su contra, logró remontar la campaña y ganar la elección, regresando así el PRI con Claudia Pavlovich a gobernar Sonora. Ese fue el parteaguas para comenzar los mitos y empezar a etiquetar como gurús a los operadores políticos de la campaña de Sonora.
Colima había resultado un triunfo en las urnas pero una derrota en tribunales, por lo que el CEN del PRI echó mano de sus renombrados gurús para lanzarlos a competir en Colima. La fórmula fue la misma que en Sonora. El priismo colimense se adaptó y se partió el alma para remontar una campaña extraordinaria que comenzaban 9 puntos abajo. Pero antes de aplicar la fórmula se renovaron casi todas las estructuras, se efectuó el proyecto “0”, haciendo un borrón y cuenta nueva. El éxito en Colima fue rotundo, no sólo se ganó, sino que se amplió la ventaja al punto de que no quedaran dudas de un triunfo contundente.
Los gurús se regodearon, fueron felicitados y se les rindió pleitesía a donde iban. Ya no se hablaba más de la fórmula Sonora, se hablaba de la fórmula Colima que agregaba nuevos operadores pero sobre todo el proyecto “0”. Así pues, con estas grandes etiquetas, coronas y trofeos, una mezcla de operadores “Sonora” y “Colima” fueron llevados a Tabasco donde se enfrentarían a una gran prueba para demostrar su habilidad en el municipio de Centro.
Hoy sabemos que la derrota del PRI en Tabasco fue más que contundente, el PRI fue casi doblado en votos por el PRD y se quedó a escasos votos de ser un humillante tercer lugar por detrás de morena. Los operadores había demostrado eficacia en dos elecciones estatales donde parecía imposible que el PRI lograra una victoria, no obstante los gurús fueron vapuleados en un municipio de Tabasco allá en el sur de México. Los gurús fueron los mismos, las prácticas las mismas y la fórmula se aplicó a la perfección, pero algo falló.
Aseguro que desde ayer muchos son los priistas que se preguntan qué fue lo que falló, respuesta habrá miles y cada una igual de importante que la otra, porque en lo electoral hasta no saludar a alguien representa un voto menos. Pero quizá las respuestas sean más sencillas de lo que parecen, porque pareciera que a los grandes gurús se les olvidaron las grande premisas del Arte de la Guerra del Sun Tzu. Sonora y Colima planteaban escenarios parecidos ante un Tabasco diametralmente opuesto, en los primero el enemigo fue el PAN, en Tabasco la izquierda. La derrota en Centro sólo dejará un par de dolorosas lecciones, pues en política no importa qué tan buena haya sido la fórmula, siempre podrá tener un resultado adverso y sobre todo, entre más vieja sea la fórmula más efectiva será. Nunca se olviden de los clásicos. (@TruGMA)



