La eventual, intempestiva, cuasi furtiva salida del binomio Bermúdez-Jiménez, en distintas fechas, claro, el 6 de diciembre del 2021 para Bermúdez y el 11 de enero del 2022 para Jiménez Pons del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), se justifica en un acto de corrupción que, aunque sí es cuantioso en todos los sentidos, palidece frente a los verdaderos motivos de los cuales, se hacen fuertes esfuerzos por desmarcar a su ex jefe y aún, socio de negocios ilícitos, Rogelio Jiménez Pons, a fin de ocultar un multimillonario fraude con los terrenos ejidales susceptibles de expropiación de Puerto Morelos, Leona Vicario y Playa del Carmen, esta fue la verdadera razón del cese inmediato de ambos funcionarios, No la renta a título personal de las Villas Chakté.
Es decir, el Gobierno Federal pretende jugar a “en dónde quedó la bolita” con el respetable, al permitir que se convirtiera en motivo oficial la investigación publicada en el medio de comunicación que Andrés Manuel denomina “Pasquín Inmundo”, el periódico Reforma, sobre la renta de las Villas Chakté.
Pero ello fue sólo para dejar hasta allí los motivos reales, los que dimos a conocer en este mismo medio y que representan que Bermúdez Arreola y Jiménez Pons, abultarán sus carteras con varios miles de millones de pesos, a través de un mecanismo que no sólo denota un conflicto de intereses, más aún, un fraude escandaloso a la Nación, al comprar terrenos factibles de expropiación con dinero público, para luego venderlos a SEDATU.
¿Pruebas?, pues tan sólo echad un ojo a los cheques aquí expuestos. Se trata de los documentos negociables expedidos por la institución bancaria Banco Bilbao Vizcaya (BBVA), rotulados para respaldar la cuenta corriente de la institución FONATUR con registro Federal de Contribuyentes (RFC): FNF-740416-193, cuenta aperturada en la sucursal 0732 que atiende a organismos gubernamentales, ubicada en Montes Urales 620 PB en la alcaldía Miguel Hidalgo y el número de cuenta 00164396537.
Se trata de los cheques con número 0007998 y 0007999, expedidos ambos el 22 de noviembre de 2021, exactamente 15 días antes de que le exigieran la renuncia a Bermúdez Arreola.
El primero se hizo por el monto de 7 millones 993 mil 547.60 pesos y el segundo por un millón 598 mil 709.52 pesos, en total, 9 millones 592 mil 257 pesos y 12 centavos, ambos a nombre del muy conocido ex presidente del Comisariado Ejidal de Leona Vicario, Moisés Flores Pool.

La mecánica del fraude es simple. Con recursos del Gobierno Federal se pagaron varios cientos de hectáreas a sobreprecio pertenecientes a los bienes ejidales de Puerto Morelos, Leona Vicario y Playa del Carmen con el apoyo y complacencia de los presidentes de los Comisariados Ejidales de Puerto Morelos, Braulio Núñez López y de Leona Vicario Moisés Flores Pool, quienes organizados para delinquir con personajes tan oscuros como Antonino Almazán Arteaga, su hermano, Juan Pastor y otros, garantizaron la desafectación de terrenos ejidales en beneficio de prestanombres.
Se le pagaron a Moisés Flores Pool varios millones de pesos-quien, seguramente no podría explicar a honras de qué, Fonatur le pagó una cantidad tan abultada-, no sólo esos montos, pues ese par de cheques no son los únicos.
De dicha operación una comisión se la queda Flores Pool y el cincuenta por ciento a funcionarios de Fonatur (Bermúdez).
La intención ulterior era, presentar a uno o varios prestanombres como legítimos propietarios de los terrenos que, luego, a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), negociarían para hacerse de muchos millones de pesos a cambio de esos terrenos.
La realidad que difícilmente podrán sacudirse es que Fonatur, como dependencia federal, con características y funciones específicas, no cuenta con la atribución de comprar terrenos ejidales de ningún tipo para luego negociarlos hacia la obra del Tren Maya.
La negociación de terrenos de carácter privado o comunales, está en manos de SEDATU, de ninguna manera de Fonatur, por lo que, la emisión de cheques, por la cantidad que sea, en favor de un ejidatario, representan un fraude, quizá, el más escandaloso de la presente administración del presidente Andres Manuel Lopez Obrador.



