Nuestro país pasa por una desgracia por fenómenos naturales, la más terrible es la de los terremotos y sismos que desde el siete de septiembre pasado azotan el centro sur y centro del territorio nacional y este 19, a 32 años del sismo de 1985, se reportan más de 200 fallecidos por el evento sísmico.
En Quintana Roo es momento de hacer un alto y como sociedad demostrar nuestra solidaridad, desde nuestra trinchera, con los habitantes de los estado y ciudades que fueron impactados, hacen falta manos para rescatar a las personas que aún están bajo los escombros de alguna construcción.
Es digno de reconocer la acción del Ayuntamiento Benito Juárez, que ya envió ayuda humanitaria conformada por 20 Topos con la especialidad de búsqueda y rescate con 6 perros binomios y una unidad equipada que viaja vía terrestre. Además de cinco Bomberos rescatistas con la especialidad de paramédicos, búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, un perro binomio y una unidad con equipo de rescate urbano pesado; y cuatro personas de la Dirección de Protección Civil con la especialidad de paramédicos y en estructuras colapsadas.
También la sociedad civil se organiza para poner su granito de arena en este desastre que afecta al país; decenas de personas viajan vía aérea y terrestre, con sus propios recursos y otros ayudados por vecinos, para contribuir en la búsqueda y rescate; porque en estos momentos no sobra nada, hace falta todo.
Nuevamente la solidaridad de los quintanarroenses se dejará sentir, ya hay centros de acopio en el DIF estatal, municipales, en la Cruz Roja, en asociaciones civiles, Club de Leones, en el saló Oaxaca, en los palacios de gobierno de cada municipio. Además aerolíneas contribuyen con viajes a la Ciudad de México a personas que quieran ayudar como rescatistas; el ADO también hace su parte con boletos de cortesía.
Se apela a la solidaridad de todos para demostrar que la esperanza es una característica de los mexicanos, que somos el primer destino turístico de Latinoamérica porque a los visitantes les gusta el servicio que le brindamos; que a pesar de la ola de inseguridad que azota a los municipios de la zona norte de Quintana Roo, podemos hacer un alto para concentrar todos nuestros recursos y así ayudar a la reconstrucción de las entidades que sufren los daños de estos estragos naturales.
SASCAB
Esperemos que los funcionarios públicos de primer nivel, del gobierno del estado, de los municipios y de los poderes legislativo y judicial, puedan demostrar su solidaridad con los damnificados; ojalá se animen a donar cuando menos un porcentaje de su sueldo para ayudar a los hermanos en desgracia. Sería un buen gesto.



