Cancún, Q. Roo. — Un grupo de empresarios locales, presuntamente vinculados al exboxeador Julio César Chávez Junior, promovió recientemente un juicio de amparo en el Juzgado Tercero de Distrito con sede en Cancún, con el objetivo de frenar procedimientos administrativos y fiscales en su contra.
Sin embargo, el recurso fue desechado de plano por el tribunal federal al considerar que los promoventes carecían de conocimiento y competencia legal en la materia. Según la resolución judicial, el acto reclamado no encajaba dentro de los supuestos constitucionales para ser materia de amparo, y la vía adecuada debía ser otra dentro del orden administrativo o penal, dependiendo del caso.
De acuerdo con fuentes judiciales, los empresarios involucrados habrían buscado con este recurso proteger propiedades, giros comerciales y cuentas bancarias que actualmente están siendo objeto de revisión por parte de autoridades fiscales y financieras.
La figura de Chávez Jr. surgió a raíz de su relación cercana con uno de los inversionistas implicados, aunque no hay constancia formal de su participación directa en el litigio.
El caso ha llamado la atención por la improvisación legal con la que fue planteado el amparo, evidenciando un uso erróneo del sistema judicial en un intento por evadir responsabilidades administrativas.



