La cuenta regresiva rumbo al Mundial 2026 ya entró en su etapa definitiva y la Selección Mexicana comenzó a enviar mensajes más allá de la lista de convocados: los números quedaron definidos y el dorsal más emblemático del futbol nacional ya tiene dueño.
Alexis Vega volverá a portar el número 10 de México, una decisión que no pasa desapercibida en un torneo donde cada detalle pesa y donde el simbolismo también juega.
El regreso del atacante al dorsal históricamente reservado para futbolistas llamados a marcar diferencia representa una apuesta de confianza del cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre, que ha optado por combinar experiencia, jerarquía y renovación en la convocatoria mundialista.
Mientras Guillermo Ochoa mantendrá el tradicional número 13 y buscará convertirse en el primer mexicano en disputar seis Copas del Mundo, el ataque mexicano también conserva referencias conocidas con Raúl Jiménez utilizando el dorsal 9.
La elección del número 10 para Vega llega además en un momento de presión y expectativa. Después de años de altibajos, lesiones y cuestionamientos, el delantero recibe nuevamente una camiseta que históricamente exige liderazgo, desequilibrio y protagonismo.
México abrirá su participación mundialista el próximo 11 de junio en el Estadio Azteca, en una Copa del Mundo histórica que tendrá como sedes a México, Estados Unidos y Canadá. Con los dorsales definidos, el mensaje es claro: ya no hay margen para pruebas; comienza la hora de competir.
El número ya está puesto. Ahora falta demostrar que el peso de la camiseta también se puede cargar dentro de la cancha.



