El rey ha muerto, viva el rey, o el rey ha muerto, larga vida al rey, es un lema o grito que se emplea como expresión ritual en la sucesión de las monarquías, especialmente en el reino de Francia, Con tal lema se pretendía evitar la peligrosa situación política que se plantea en un interregno, además de servir como última ocasión de vitorear al rey fallecido y primera ocasión de hacerlo con el nuevo rey, con lo que ello con lleva de significado político: la expresión de la fidelidad de los súbditos al rey y (especialmente en el contexto de la sociedad feudal) la renovación automática de los lazos del vasallaje.
El significado más trascendente de tal expresión es la continuidad de la institución monárquica más allá de las personas que la encarnan, teorizada de forma más profunda en conceptos como el denominado doble cuerpo del rey.
A Magali Achach el pasado Joaquinista no la ha redimido, cuadrarse con el nuevo rey Carlos Joaquín, es un deseo de supervivencia no de fidelidad política las mentadas de madres fueron para los que no votaron por Mauricio Góngora para ella no aplica en una autoflagelación, ella sólo pasó a formar parte de la aplicación de la frase Muerto el rey viva el rey.



