Desde hace 30 años, Estados Unidos utiliza pruebas genéticas en las investigaciones criminales. Y los telespectadores tienen la sensación de estar al tanto de cómo se llevan a cabo las pesquisas que hace la policía científica. “El ADN es irrefutable…” Siempre y cuando san realizados siguiendo protocolos precisos.
La investigación iniciada dos años atrás por el ministerio de Justicia, en conjunto con el FBI y los lobbies más importantes contra los errores judiciales pone la piel de gallina. La iniciativa pone de relieve negligencias en los análisis y testimonios orientados contra los acusados en unos 2.500 casos. Pruebas que no son fiables han sido utilizadas por la agencia federal contra acusados condenados a duras penas. Tres de ellos ya han sido ejecutados.
La policía federal reconoce "errores de científicos del FBI en el análisis de cabellos mediante microscopio o informes de laboratorio" en casos criminales.
Esto "no volverá a ocurrir y el FBI utiliza ahora análisis de ADN mitocondrial (transmitido por la madre) de los cabellos además de los análisis con microscopio", según un comunicado conjunto del Departamento de Justicia y del FBI, del que depende.
Ahora, miles de casos están siendo reexaminados. Los prisioneros concernidos por estos casos están siendo alertados, y algunas van a poder apelar su condena. No todos son inocentes, pero este escándalo da argumentos a las asociaciones que piden la abolición de la pena capital en Estados Unidos.



