Por Redacción
Mientras desde el gobierno federal se insiste en la solidez económica del país, las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan un panorama más complejo. De acuerdo con su más reciente reporte, la economía mexicana se estancó durante el mes de mayo de 2025, una señal que enciende las alarmas entre analistas e inversionistas, particularmente por el contexto de alta inflación y bajo dinamismo en la inversión pública.
🔍 ¿Qué está pasando con la economía?
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), un termómetro que mide la evolución mensual de la economía, no presentó variación en términos reales durante mayo respecto a abril. Aunque esto podría parecer un dato neutro, la falta de crecimiento en dos meses consecutivos rompe la narrativa de recuperación constante que se venía sosteniendo desde finales de 2023.
Las actividades terciarias —comercio y servicios—, que representan el motor principal de la economía mexicana, cayeron 0.1% en mayo, mientras que las actividades secundarias (industria y construcción) solo crecieron 0.3%, tras haber registrado una caída el mes anterior.
📌 Contexto regional: ¿cómo impacta al sureste?
En estados del sureste como Quintana Roo, Campeche, Yucatán y Tabasco, este estancamiento podría golpear severamente al sector turístico, energético y de infraestructura, principales pilares de sus economías. La desaceleración en el consumo y la falta de incentivos fiscales podrían frenar obras clave como el Tren Maya y la expansión de polos turísticos alternativos como Mahahual, Bacalar o la Riviera Campechana.
Los sectores más golpeados podrían ser:
- Micro y pequeñas empresas turísticas
- Comercios locales de zonas rurales
- Cadenas de servicios logísticos en construcción e hidrocarburos
- 📉 Riesgos en cadena: inflación, consumo y empleo
- Este estancamiento no ocurre en el vacío. Se suma a un entorno marcado por:
- Inflación acumulada del 5.9% interanual
- Altas tasas de interés que inhiben el crédito al consumo y la inversión
- Debilidad del peso frente al dólar en los últimos 60 días
Ralentización del empleo formal
Aunque el presidente López Obrador aseguró recientemente que “la economía está mejor que nunca”, los datos muestran una realidad matizada. El propio Banco de México ha señalado riesgos a la baja en las proyecciones de crecimiento para 2025, situándolas ya por debajo del 2.1%.
🧩 El factor político: ¿impacto del cambio de gobierno?
El clima de transición presidencial también está pesando sobre la economía. La presidenta electa, Claudia Sheinbaum, ha prometido continuidad económica, pero sin anuncios claros sobre cómo se atenderá el rezago en infraestructura básica, productividad agrícola o innovación industrial.
La incertidumbre también se refleja en los mercados. Durante las últimas semanas, se ha registrado una reducción en el flujo de inversión extranjera directa (IED), particularmente en sectores que esperaban certezas regulatorias, como el energético y el tecnológico.
🔮 Perspectiva: ¿qué podría revertir esta tendencia?
- Analistas coinciden en que para reactivar la economía se necesitan:
- Políticas fiscales contracíclicas que estimulen el gasto público eficiente
- Reactivación de inversiones privadas en infraestructura y energía
- Impulso al consumo mediante control inflacionario efectivo
Transparencia y certeza jurídica, especialmente en el sureste donde grandes proyectos federales aún enfrentan litigios ambientales y sociales
Conclusión:
El estancamiento de mayo no es un derrumbe, pero sí una alerta temprana. En el sureste, donde el dinamismo turístico y energético ha sido clave, la desaceleración puede traducirse en menor empleo, menor inversión local y más tensión social si no se corrige el rumbo con una estrategia económica efectiva.
Mientras la narrativa oficial apunta a estabilidad, los datos del INEGI invitan a una reflexión seria: la economía no se transforma sola, y el tiempo para actuar es ahora.



