Los estudiantes de la unidad educativa Vaca Diez de la ciudad de Cobija (Pando) se llevaron un gran susto ayer en la mañana después de que 477 escolares empezaron a presentar nauseas, vómitos y dolores estomacales, tras ingerir el desayuno escolar, consistente en un sándwich de pollo con mayonesa y refresco, según información oficial del Gobierno.
La viceministra de Salud, Carla Parada, dijo que el hecho se registró aproximadamente a las 10:00, cuando niños de primaria empezaron a presentar nauseas, vómitos y dolores en el estómago, pero ninguno llegó a diarrea.
“La posible intoxicación alimentaria afectó a niños de básico e intermedio, en un total de 477, de los cuales 159 estaban en observación internados en el hospital ‘Roberto Galindo’ y otro centro. Nosotros como Ministerio de Salud, a través de la señora ministra Ariana Campero, nos estamos trasladando (a Cobija) para colaborar con medicamentos, insumos, sueros, antibióticos”, señaló.
Detalló que al momento se encuentran movilizados 24 médicos de “Mi Salud”, ocho de Safci, un especialista en bacteriológica clínica y otro en vigilancia de enfermedades transmitidas por alimentos, además de personal especializado en toma de muestras de alimentos.
“Se está haciendo análisis bacteriológico (de los que consumieron los niños) para ver cuál es el determinante”, afirmó.
Asimismo, la autoridad anunció que momentáneamente fue suspendida la distribución del desayuno escolar.
Clases suspendidas
Las autoridades educativas de Cobija decidieron suspender las clases ayer para enfrentar el brote epidemiológico.
El doctor Johnny Choque, director del hospital público Roberto Galindo, informó que las clases fueron suspendidas como forma de previsión en todas las escuelas y colegios.
Además de los niños que llegaron a 11 centros médicos de Cobija, también personal administrativo y profesores de esa unidad educativa que consumieron el desayuno sufrieron la intoxicación, dijo Choque.
En la tarde de ayer todavía estaban hospitalizados 159 personas en establecimientos de salud. Una de ellas, de la que no se dieron mayores datos, estaba en terapia intensiva. Los otros 318 fueron enviados a sus casas con la orden de guardar reposo y mantener una dieta.
Piden una investigación
La senadora por Unidad Demócrata (UD), Carmen Eva Gonzales, pidió ayer a la Fiscalía Departamental de Pando actuar de oficio e iniciar proceso contra los responsables del desayuno escolar que intoxicó a centenares de niños de la unidad educativa Antonio Vaca Diez de Cobija.
“El Ministerio Público de oficio tiene que iniciar un proceso legal a los responsables, porque este es un hecho que no puede continuar. Está en juego la salud de nuestros niños. Hoy fue un centro educativo, mañana puede ser otro, esto no puede continuar”, cuestionó Gonzales a Oxígeno.bo.
Según la legisladora, el desayuno que reparte el municipio de Cobija no reúne las condiciones mínimas de salubridad.
Lamentó que las autoridades de gobierno a través del Ministerio de Educación no hagan un control del alimento.
“Allá (Cobija) llega de manera tardía el desayuno escolar. Allá se improvisan las personas que manejan el desayuno para cada unidad educativa y además se improvisa la elaboración. No hay garantías para que los niños puedan consumir los productos”, dijo la senadora de UD. En tanto, el fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero, informó que el Ministerio Público tiene dos hipótesis sobre lo que causó la intoxicación: el desayuno escolar consumido por los estudiantes y los efectos de una fumigación realizada en la víspera.



