Especialistas afirman que los pocos empleos formales que se están creando en el país son con salarios bajos y menos prestaciones económicas.
Expertos ven un futuro adverso ante la escasa posibilidad de la recuperación salarial, el aumento de la canasta básica y el incremento del desempleo en el país.
El panorama actual y las perspectivas de los 52.1 millones de personas que integran la fuerza productiva en México no son alentadoras. Especialistas nacionales e internacionales prevén para este año y el próximo una mayor precarización de los salarios, más encarecimiento de la canasta básica, con un incremento en la desocupación que actualmente se ubica en 2.3 millones.
Alfonso Navarrete Prida, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), consideró en entrevista que para este Día Internacional del Trabajo los empleados en México llegan “con muchas deficiencias en materia de recuperación de los salarios mínimos”.
Información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señala que desde 2005 la fuerza laboral activa experimentó un incremento de 8.3 millones de personas, pero en los dos últimos años ese crecimiento prácticamente se ha detenido.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estimó una menor generación de empleos en México, pues a diferencia de hace dos meses, los parámetros de la economía del país son menos optimistas. Thomas Wissing, director de ese organismo para México y Cuba, subrayó en entrevista que “esperábamos que las reformas iban a actuar en su conjunto y tener un impacto mayor de crecimiento en la economía, pero ante el escenario económico actual, probablemente se va a retrasar un poco ese proceso y quizá el despunte del empleo de mayores cantidades o volúmenes, pero no lo vamos a ver este año, tal vez en 2016 o 2017”.
Javier Aguilar, investigador y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), especialista en materia laboral y económica, señaló como negativas las perspectivas para los trabajadores.
“Las cosas estarán más complicadas, porque el precio del petróleo no se incrementa o no se va a incrementar mucho. Eso quiere decir que el gobierno tendrá menos recursos para hacer programas sociales, políticas de bienestar social, o de apoyo a los trabajadores. Ya recortaron el presupuesto y no se descarta otro más para el próximo año.
“Y aunque se dice que la economía de Estados Unidos se está recuperando, eso no significa que a México le va a ir bien, pues además la población sigue creciendo y no hay plazas laborales, por lo que se espera más desempleo, trabajo informal y migración”.
El Inegi precisó que de los 52.1 millones que constituyen la fuerza laboral del país, 32.4 millones son hombres y 19.7 mujeres. En tanto que 13.2 millones de la Población Económicamente Activa (PEA) son independientes, mientras que 33.8 millones son trabajadores subordinados remunerados.
Una proporción de cerca de las dos terceras partes de estos últimos no rebasa un ingreso equivalente a tres salarios mínimos en su zona de residencia.
Además, desde 2005 el número total de asalariados aumentó 26.8%, mientras que la productividad laboral media, por hora y personal ocupado, crecieron 6.5% y 4.7%, respectivamente en todo el periodo, al tiempo que el salario promedio de cotización en términos reales se incrementó 2.9%, indicó el Inegi.
Resaltó que “en términos absolutos se tienen 6.8 millones de jóvenes que no estudian, pero se encuentran activos en el mercado laboral. Dos millones más combinan ambas actividades, en tanto que 0.8 millones no estudian, pero se dedican a buscar trabajo, característica que los incluye en la fuerza laboral activa del país, más no en la ocupación laboral joven, misma que asciende a 8.8 millones”.
Héctor de la Cueva, quien encabeza el Centro de Información Laboral y Asesoría Sindical (Cilas), señaló que el panorama para los trabajadores del país es de precarización del empleo, así como de las condiciones de vida en general, fenómeno que continúa creciendo a pesar de las promesas hechas por el gobierno federal de que se incrementarían las fuentes laborales y que las reformas lo impulsarían.
“Está sucediendo lo contrario, se siguen perdiendo puestos de trabajo más o menos bien remunerados, y los pocos empleos formales que se anuncian son con muchas menos condiciones favorables, con salarios más bajos y menos prestaciones económicas. En general, son empleos precarios, de tal manera que la situación del país es una alta informalidad que sigue siendo predominante con alrededor de 60% de la población, así es que los mexicanos llegan al Día del Trabajo con un panorama adverso”, dijo De la Cueva.
Al preguntarle al secretario Navarrete Prida respecto a cómo llegan los empleados a este día respondió:
“Llegamos con muchas deficiencias en materia de recuperación de los salarios mínimos, pero hemos dado pasos hacia adelante y estamos mucho mejor que cuando empezamos”, y argumentó los motivos:
“Por primera vez este año el aumento en el salario mínimo sí se constituyó en un aumento remunerador.
“La inflación sí se va a mantener en alrededor de 3%; el aumento al salario junto con el acercamiento de la zona A y B da un incremento superior a 5.3%, lo que significa que se recuperó el poder adquisitivo.
“Si a eso le sumamos la baja en tarifas de gas y eléctricas, y el no cobro de largas distancia y no aumento a las gasolinas, pues hay más, alcanza para más de los trabajadores mexicanos y sus familias. Y si le sumamos que ha crecido el número de afiliados y asegurados en el IMSS, pues llegamos en mejores condiciones a este 1 de mayo.
“No obstante que tenemos una economía en decrecimiento y una incertidumbre mundial en el mercado petrolero; en el mercado de divisas por la presión que hay de aumento de tasas de interés en Estados Unidos, y desde luego el crecimiento económico que tiene en este momento ese país y el decrecimiento que se da en otras zonas del planeta”, expuso.
Gremios no son optimistas
Sindicatos que integran la Nueva Central de Trabajadores (NCT) y de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), como el de los electricistas, maestros disidentes, telefonistas, sobrecargos y de la UNAM, coinciden en que no hay recuperación, la situación no mejora, paralelamente a la caída en la generación de empleo y del poder adquisitivo, no se resuelven situaciones como los conflictos de los ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro, de Mexicana de Aviación y se ha sumado el de los jornaleros de San Quintín, Baja California.
La NCT sostiene en el marco del Día Internacional del Trabajo que: “La impresionante rebelión de miles de jornaleros agrícolas de San Quintín muestra el hartazgo de los trabajadores que son sometidos a una explotación desmedida, pues trabajan jornadas de hasta 14 horas diarias, sin pago de prestaciones ni tiempo extra y con salarios de miseria de 110 pesos diarios, por un trabajo extenuante.
La grave crisis económica que vive nuestro país, los errores del gobierno achicando los salarios y provocando la contracción del mercado, ha sumido a enormes capas de la sociedad en la miseria, en el desempleo y han reducido drásticamente los ingresos de sectores de la clase media, que en lo que va del sexenio han perdido 12.75% de capacidad de compra.
La UNT plantea, entre otras cosas, ante lo que considera “un panorama sombrío para los trabajadores”, “recuperar el control de la nació sobre las industrias y recursos estratéìgicos, fortalecimiento del mercado interno para generar empleos de calidad, una reforma fiscal progresiva para eliminar los paraíìsos fiscales y gravar a los capitales especulativos; el fortalecimiento de la industria aeronáutica mexicana desechando la apertura indiscriminada del espacio aéreo nacional y la recuperacióìn gradual y sostenida del poder adquisitivo de los salarios”.
Además, en materia de justicia y derechos humanos, propone actuar sobre la base del respeto y ampliacióìn de las garantías individuales, la libertad de los presos por razones políticas, el fin de la criminalización de la protesta social, el combate a la corrupción, el impulso a la transparencia, la erradicación de toda forma de discriminación y la promoción de los derechos de las comunidades y de todas las formas de democracia participativa.
Sugiere la UNT una nueva política laboral, lo que significa la eliminación del sistema de control corporativo sobre los sindicatos, promover la libertad sindical y la contratación colectiva auténtica, erradicar los contratos de protección patronal, ratificación de los convenios de la OIT en materia laboral y la eliminación del apartado B del artículo 123 de la Constitución.
Destaca la importancia del rescate al campo y la necesidad de una profunda reforma integral al mismo, ante el hecho de que el pais atraviesa una grave crisis en la producción de alimentos, con una dependencia de más de 45% respecto de las importaciones.
“Para contrarrestar lo anterior es necesario una reforma profunda, integral, incluyente y democrática del campo que tenga como eje principal a la soberanía alimentaria de nuestro país. Ello implica la reorientación del gasto público destinado a las actividades productivas agropecuarias con énfasis en los pequeños y medianos productores; la regulación de los mercados y precios en beneficio de los productores y consumidores; la instrumentación de una banca social de desarrollo y el reconocimiento y respeto a los derechos de los pueblos y comunidades indígenas”.



