Una tensa calma es la que se vive al interior del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún, tras la riña registrada la mañana del miércoles, en la que dos reos resultaron lesionados.
Mientras que estas personas fueron dadas de alta del hospital el mismo día, por la noche, se logró saber que las autoridades ya están investigando quienes participaron en la riña y el motivo por el cuál inició.
Además, se sabe que las autoridades también están interrogando a otros presos, esto, para conocer el nombre de aquellos que utilizaron el disturbio para intentar escaparse.
Por más de dos años, el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún ha permanecido como un peligroso “polvorín”, el cual utiliza las menores provocaciones para explotar, sin que las autoridades tomen cartas reales en la situación.
Si bien, no es un problema que sea nuevo, desde la entrada de Joel Flores Cardozo, la situación empeoró, pues las denuncias por extorsiones, agresiones y entrada imparable de alcohol y drogas es cada vez más evidente.
Es por ello que muchos de los reos ya hartos por la situación comienzan a “levantar polvo” entre sus compañeros, lo que origina problemas entre los diversos sectores de la cárcel y más en aquellos que intentan mantener el control, personas que suelen ser peligrosas y vinculadas con el crimen organizado.
Una muestra de esto se originó la mañana del pasado miércoles, cuando presuntamente un grupo de internos inició una riña, por viejas rencillas, sin embargo, varios de los presos aseguraron que esto se dio como una distracción para permitir que algunos reos se dieran a la fuga.
De acuerdo a información del interior, si la situación se hubiera salido de control por un par de minutos más, varios sujetos vinculados con el crimen organizado hubieran podido escapar, por lo que la mayoría decidió cooperar y dejar que las autoridades actuaran.
Aunque es una versión extraoficial, se sabe que las autoridades carcelarias ya están investigando esta situación, lo que podría poner en jaque a más de un celador o incluso a la cúpula de mandos del Cereso.
En tanto, los mismos reos señalaron que los dos presos que resultaron lesionados durante la pelea fueron regresados a sus celdas el mismo miércoles por la noche, pues sólo presentaban lesiones superficiales, las que no ponían en riesgo su vida.
Según la información que trascendió en el lugar, unos internos (sin precisarse cuántos) intentaron escapar por el área donde se encuentran las torres de vigilancia 5 y 7 del Cereso, pero fue evitado por los custodios.
Instantes después arribaron al penal elementos de la Policía Municipal, de la Gendarmería y del Ejército, para verificar lo que pasaba al interior del centro de reclusión.
La Secretaría Estatal de Seguridad Pública informó que los internos que resultaron lesionados con heridas de arma blanca y por golpes contusos fueron Christopher Bryan G. M (a) “El Chupón”, quien ingresó al penal hace unos días, acusado de homicidio calificado; y Roberto A. P (a) “El Chilango”, quien se encuentra recluido por el delito de extorsión.



