Chetumal, Q. Roo.– Lo que para muchos parecía un gesto de buena voluntad terminó en una injusticia. Un vecino de la capital, cansado de esperar a que las autoridades repararan un bache frente a su casa, decidió rellenarlo por su cuenta para evitar accidentes. Sin embargo, en lugar de recibir un reconocimiento, fue sancionado con una multa de 5 mil pesos y arresto por 36 horas.
La situación ha generado indignación entre la ciudadanía, pues más allá de la sanción económica, se castiga la iniciativa de un ciudadano que buscaba mejorar las condiciones de su propia calle. En redes sociales, la crítica no se hizo esperar contra la presidenta municipal Yensunni Martínez —a quien muchos llaman “Yensunny”— señalando que su gobierno muestra mano dura contra la gente común mientras ignora los problemas reales de la ciudad.
Lo más llamativo es que, pese a este tipo de abusos, más de diez mil votantes decidieron reelegirla, un hecho que para muchos refleja el descontento y la frustración hacia una parte del electorado.
Ahora, vecinos y usuarios de redes han propuesto cooperar entre todos para regresarle al ciudadano los 5 mil pesos que pagó de multa, como un acto de solidaridad frente a la arbitrariedad. “El karma llegará”, expresaron algunos, confiando en que la justicia social, tarde o temprano, se impondrá.
Este caso no solo habla de un bache en una calle de Chetumal, sino del gran bache que sigue existiendo entre la autoridad y la ciudadanía.



