Contento, pero no satisfecho, así se dijo sentir el entrenador Sergio Orduña, tras imponerse por la mínima diferencia a Chivas del Guadalajara en el partido que marcó el debut de Bravos de Juárez en la Copa MX.
“Nunca estoy satisfecho, estoy contento. En el partido anterior de la liga nos faltó definir, pero hoy metimos una y repito que mientras el equipo juegue de esta forma estaremos más cerca del triunfo que de otra cosa”, comentó el estratega.
Orduña reconoció que el temperamento de Wanderley de Jesús, quien fue expulsado por doble tarjeta amarilla en tiempo de compensación, es un aspecto al que se le pondrá un alto.
“Ya, vamos a tener que hacer una corrección ahí, el muchacho se pierde muy fácilmente, él no puede reaccionar de esa manera y tomaremos alguna medida y hablaremos con Derley”, aseveró el entrenador del conjunto fronterizo.
La expulsión del número 8 de Bravos se dio minutos después de que se decidió que no fuera él quien cobrara la pena máxima, luego de una falta cometida a Erikson Llanes, con la que el equipo tuvo la posibilidad de poner el marcador 2-0.
Corría el minuto 83 cuando Carlos Salcido derribó a Llanes dentro del área y el árbitro no dudo en marcar la pena máxima.
Desde ese momento dos jugadores de Bravos, Derley y Edgar Pacheco, pidieron la pelota para cobrar la falta desde el manchón penal.
Ninguno de los dos futbolistas desistió en su afán de ser el cobrador del penal y el árbitro les quitó la pelota y la colocó en la mancha de cal.
Desde la banca, en la zona técnica, Sergio Orduña decidió que fuera Pacheco y no Derley el que disparara a puerta.
El jugador brasileño se enfureció, a la distancia reclamó airadamente a su entrenador y el ‘corte de manga’ que lanzó evidenció su desaprobación a la decisión tomada por Orduña.
La pena máxima fue errada por Pacheco, el portero Cota detuvo el disparo, y Derley no perdió tiempo para ir a encarar hasta la banca a Orduña.
“La orden que di fue que lo tirara Pacheco, mi responsabilidad es esa, lo falló, otras veces lo ha anotado, pero Derley tiene que acatar las órdenes y si no le gusta ya hablaremos con él”, aseguró el director técnico.
La situación no paró ahí, ya que en tiempo de compensación, Derley se encaró con el árbitro por una jugada inverosímil en media cancha y con doble tarjeta amarilla el cartón rojo apareció.
Sergio Orduña reclamó la actitud de su jugador, quien antes de dirigirse a los vestidores de nueva cuenta se hizo de palabras con el entrenador.



