La presidenta municipal de Cancún, Ana Paty Peralta, y la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, encabezaron la celebración del Día de Reyes en la Plaza de Toros Cancún, donde más de 8 mil 500 niñas, niños y adultos convivieron en una jornada marcada por la música, el baile y el fortalecimiento del tejido social.
Acompañadas por la presidenta honoraria del DIF Quintana Roo, Verónica Lezama Espinosa, las autoridades destacaron el valor de las tradiciones como un eje de unión familiar y construcción de comunidad. Durante su mensaje, la alcaldesa subrayó que este tipo de encuentros dejan huella en la infancia y consolidan recuerdos que fortalecen la identidad y la convivencia.
Peralta resaltó que las acciones impulsadas de manera coordinada entre el Gobierno del Estado, el Ayuntamiento de Benito Juárez, el DIF Quintana Roo y el DIF municipal están enfocadas en garantizar derechos fundamentales de la niñez, como el acceso a la salud, la educación, la recreación y una vida familiar plena.
Por su parte, la gobernadora Mara Lezama refrendó el compromiso de mantener el trabajo conjunto entre los distintos órdenes de gobierno para ampliar el alcance de los programas sociales y beneficiar a un mayor número de familias en el estado.
La presidenta honoraria del DIF Quintana Roo invitó a las familias a disfrutar del evento y reconoció el esfuerzo de quienes participaron en la organización, destacando que cada actividad fue pensada para generar momentos de alegría y bienestar.
Como parte del festejo, las autoridades realizaron el tradicional corte simbólico de la rosca de reyes junto a niñas y niños invitados al escenario principal, mientras que el resto de los asistentes recibió su rebanada como parte del box lunch entregado a la entrada.
El momento central de la jornada fue la presentación de la actriz y cantante Tatiana, quien ofreció un espectáculo que recorrió temas navideños y éxitos infantiles que han marcado generaciones. Familias completas —niñas, niños, madres, padres y abuelitos— corearon canciones que consolidaron una tarde de convivencia masiva y ambiente familiar.
El evento cerró la temporada decembrina en Cancún con un mensaje político claro: la apuesta institucional por la niñez, la cohesión social y la recuperación de espacios públicos como puntos de encuentro comunitario.




