La captura de varios integrantes de células delictivas en los últimos días, “es el resultado del trabajo de investigación y colaboración entre autoridades de los tres órdenes de gobierno”, aseguró el subprocurador de Justicia en la zona norte Ludwig Vivas Arjona.
El funcionario indicó que el aseguramiento de uniformes apócrifos con insignias de la dependencia, es una “llamada de atención” que involucra también a la ciudadanía, para que estén atentos a reportar cualquier hecho o situación anómala, en el que se vean involucrados incluso cuerpos policiacos.
Después de las últimas detenciones de personas ligadas a la delincuencia organizada, las autoridades ministeriales continúan realizando operativos para dar con quienes aún siguen prófugos y que forman parte de estas “narcocélulas”.
De acuerdo con el subprocurador de Justicia en la zona norte Ludwig Vivas Arjona, las detenciones hechas han sido resultado de la coordinación entre corporaciones policiacas y fuerzas armadas.
“Es el resultado del trabajo de investigación y colaboración entre autoridades de los tres órdenes de gobierno, intercambio de información con las autoridades del Ejército Mexicano, con el propósito de mantener a la ciudad y al Estado dentro de los parámetros de seguridad”, dijo.
Vivas Arjona agregó que la presencia de un nuevo grupo delictivo en Cancún como el Cártel de Jalisco Nueva Generación, es un tema que tienen que analizar las autoridades federales.
“El análisis como tal, respecto a la pertenencia o no de determinado grupo delictivo, eso en su momento le corresponderá a las autoridades del orden federal, que son los que trabajan el tema de delincuencia organizada”, comentó.
En cuanto a los uniformes apócrifos con las insignias de la PGJ que le fueron asegurados a los últimos detenidos, Vivas Arjona dijo que los grupos delictivos los usan además de delinquir, para confundir a las demás autoridades, a la misma ciudadanía y sobre todo, para desprestigiar el trabajo de la corporación.
“Estos se hacen seguramente con el propósito de confundir a la ciudadanía e incluso a otras instituciones, además de desprestigiar la labor de la institución en particular de la Policía Ministerial. No diría que es alarmante sino que es una llamada de atención también a la ciudadanía, para efecto de que se mantengan atentos ante cualquier hecho o situación anómala que pudieran observar, aun cuando vean personas uniformadas. Aunque sean personas uniformadas no se conducen como la propia autoridad y por ello, la ciudadanía debe estar presta a reportar cualquier hecho en donde vean que presuntos agentes se conduzcan de forma violenta." Puntualizó



