Cancún, Quintana Roo. La imagen de la Policía Turística de Cancún vuelve a quedar bajo la lupa, luego de que tres de sus elementos fueran detenidos por su presunta participación en un caso de extorsión contra visitantes extranjeros, a quienes habrían obligado a entregar 1,400 dólares bajo amenazas de ser encarcelados.
Los agentes detenidos fueron identificados como José Gabriel Novelo Santos, Juan de Dios Leyva y Yessica Monserrat Alfonzo Martínez, quienes fueron asegurados en un operativo encabezado por la Fiscalía General del Estado, con apoyo de elementos de la Secretaría de Marina.
De acuerdo con las investigaciones, los policías interceptaron a una pareja de turistas y les hicieron creer que habían cometido una falta administrativa al realizar sus necesidades fisiológicas en la vía pública. Aprovechando esa supuesta infracción, presuntamente los amenazaron con ponerlos a disposición de las autoridades si no entregaban 1,400 dólares para evitar la detención.
Las indagatorias establecen que uno de los uniformados incluso trasladó a las víctimas hasta un cajero automático para que retiraran el dinero en efectivo. Los turistas realizaron dos retiros, uno por 800 dólares y otro por 600 dólares, con los que completaron la cantidad exigida antes de recuperar su libertad. Posteriormente acudieron a presentar la denuncia ante la Fiscalía, lo que permitió identificar y detener a los presuntos responsables.
En un principio trascendió, de manera extraoficial, que la extorsión habría sido cometida en agravio de un presunto integrante del crimen organizado que los señaló tras ser detenido por autoridades estatales. Sin embargo, conforme avanzaron las investigaciones, la versión que ha cobrado mayor fuerza es que las víctimas fueron turistas extranjeros, quienes denunciaron formalmente los hechos ante la Fiscalía.
El caso adquiere mayor relevancia porque apenas días antes la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana había separado de sus funciones a otros policías turísticos, luego de que una investigación interna revelara que presuntamente utilizaban terminales bancarias portátiles para cobrar de manera ilegal a visitantes extranjeros durante actos de extorsión, evidenciando un posible patrón de corrupción dentro de esa corporación.
Hasta el momento, los tres agentes permanecen a disposición del Ministerio Público mientras continúan las investigaciones. De acreditarse los delitos de extorsión y abuso de autoridad, podrían enfrentar severas sanciones penales.
El nuevo escándalo golpea nuevamente la credibilidad de la Policía Turística de Cancún, una corporación creada para proteger a los visitantes nacionales y extranjeros, pero que ahora enfrenta señalamientos por presuntamente convertir la seguridad en un mecanismo de extorsión.




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