La desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el 26 de septiembre de 2014, desenterró en Guerrero un verdadero cementerio.
A 106 días del ataque contra los estudiantes, que se cumplen este domingo, se han exhumado al menos 89 cuerpos en 70 fosas clandestinas localizadas en Iguala, Cocula, Chilapa y Zitlala.
Sin embargo, la cifra podría ser mayor dado que varias fosas han sido encontradas por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), que detiene las excavaciones para que autoridades confirmen el número de cuerpos, lo que no siempre se revela.
Abel Barrera, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, advierte: "Este cementerio no se reduce a dos o tres municipios. Esto se extiende a la Costa Grande, se va a colonias populares de Acapulco".
"Ahorita se está sabiendo más de la zona norte y el centro, pero la violencia y las acciones delincuenciales están expandidas en las siete regiones de Guerrero", afirmó.



