Para evitar en lo posible la saturación de los servicios hospitalarios destinados a atender a enfermos graves de COVID-19, cuya disponibilidad en el norte de Quintana Roo, será de solo 600 camas, instancias de salud aplicarán el denominado, Triage Respiratorio en Atención Primaria, con el que se diagnosticará la gravedad de cada paciente positivo a coronavirus.
Con este sistema médico van a valorar los síntomas tales como fiebre, dolor de cabeza y tos, junto con otras dolencias relacionadas, lo que puede incluir, agravamiento en la salud por algún padecimiento crónico-degenerativo.
Los lineamientos de atención para el paciente con COVID19 de la Secretaría de Salud federal, indican las condiciones en las cuales un paciente puede ser ingresado al primer nivel de atención médica, así como los requisitos que se deben tener para llegar a una Unidad de Cuidados Intensivos, donde se requeriría la intubación, que constituye un procedimiento de alto riesgo.
El Triage Respiratorio de Atención Primaria, corresponde al procedimiento que los hospitales designados par la atención de pacientes con coronavirus, deberán cumplir para determinar el nivel de atención médica que requerirán los enfermos conformados cuya gravedad lo amerite.
El documento refiere que su objetivo es identificar a pacientes con signos y síntomas de enfermedad respiratoria COVID-19 en la atención de primer contacto en Primer y Segundo Nivel, con la finalidad de disminuir el riesgo de contagio y tiempo de espera en la atención.
En primer término, se incluye un cuestionario que además de los datos generales del paciente, deberá incluir información sobre si ha padecido desde hace por lo menos una semana síntomas como tos, fiebre o dolor de cabeza, acompañado de al menos una de las siguientes dolencias; disnea (dato de gravedad), artralgias, mialgias, odinofagia (ardor faríngeo), rinorrea , conjuntivitis y dolor torácico.
Menciona que el caso confirmado debe corresponder a toda aquella persona que cumpla con la definición operacional de un caso sospechoso y que cuente con diagnóstico por la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública reconocidos por el Intitulo de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (Indre).
La gravedad de los síntomas considerados en la valoración para que un paciente con COVID-19 sea internado, van en función de la dificultad que presente para respirar, particularmente sobre si registra sensación de falta de aire; dolor torácico con posible sensación de opresión; fiebre, dolor de cabeza, tos y otros datos asociados a COVID-19, que pueden incluir dolencias derivadas de enfermedades crónico degenerativas, como hipertensión, diabetes, obesidad, o enfermedades respiratorias crónicas como asma.
Al igual que en el resto de México, Quintana Roo, donde hasta ayer viernes la Secretaría de Salud estatal registraba 71 pacientes hospitalizados y en particular los municipios de Benito Juárez y Solidaridad, con 200 y 50 casos positivos respectivamente, sólo se dispondrá de 600 camas par el norte de la entidad, por lo que con dichas medida se pretende abatir en lo posible la previsible sobre demanda de servicios hospitalarios.
Fuente PE



