En un verdadero “túnel de peligro” se convirtió el corredor que conecta a la avenida Sayil o Bonampak con Plaza Las Américas y la avenida Nichupté, pues en los últimos meses es un nido de delincuentes que atacan a cualquier hora del día.
Si bien este pasaje es utilizado por centenas de personas al día, los hampones lograron ya tomarlo también como una ruta de escape, por lo que el asesinato del empresario A. F. C, de 37 años de edad, sólo es una nueva llamada de atención para las autoridades.
Ante el olvido por parte de las autoridades municipales, este túnel, el cual sirve como punto de llegada para miles de trabajadores al día, se convirtió en una tierra sin ley, pues además de que durante las horas pico se convierte en un bloqueo de tráfico impresionante, también se volvió un nido de delincuentes.
Ya son varios los casos en los que trabajadores que caminan por la zona los que son víctimas de esta nueva ola de violencia, pues mientras bajan del camión o intentan abordarlo, son sorprendidos por jóvenes delincuentes, los cuales los despojan de mochilas, celulares u objetos de valor, sin que puedan defenderse.
Lo caótico inicia cuando dan aviso a las autoridades, pues como el túnel queda entre los estacionamientos de Plaza Las Américas y de Malecón Américas, los delincuentes logran escapar incluso metiéndose a estos centros comerciales, permitiendo que sea un “negocio redondo”.
Si bien ya era una noticia bastante alarmante, pues ya no era seguro caminar por ahí, las autoridades municipales hicieron caso omiso, aún cuando este mismo lugar fue escena de un robo a joyería en el 2015, dejando que la zona permaneciera un tanto descuidada y a merced de la delincuencia.
Esto propició que se registrara el hecho violento de este miércoles, en el que el empresario A. F. C, de 37 años de edad, fue asesinado por intentar proteger su patrimonio y el de su familia.
Parece casi ilógico que se hable sobre el asalto a mano armada a una joyería en Plaza Las Américas, pues además de que está situada en el centro y corazón de la ciudad, es la más visitada por los cancunenses, pues no importa el día o la hora, el centro comercial siempre se encuentra lleno.
Aún así, dos sujetos portando una pistola y a bordo de una motocicleta lograron burlar, de nueva cuenta, la seguridad, pues sin más ingresaron al sótano de la plaza para robar la joyería.
Después de arrebatarle cobardemente la vida al empresario frente a sus hermanos, los delincuentes lograron escapar sin que alguien pudiera decir la dirección exacta hacia a donde huyeron por lo que la muerte del empresario y padre de familia fue en vano.
Desde el 2014, cuando se cometió el primer robo, las autoridades aseguraron que la ciudadanía podría sentirse segura pues se implementarían operativos al interior de las plazas que inhibirían estos delitos, sin embargo, al parecer la realidad es otra.
Se espera que tras este trágico evento las autoridades tomen cartas en el asunto y aumenten la seguridad en este túnel.



