Culiacán, Sinaloa.— Juan Alejandro tenía apenas un año y cuatro meses. La noche del sábado se encontraba dentro de un vehículo cuando un grupo armado atacó a varias personas en las inmediaciones de una vivienda del fraccionamiento Prados del Sur, al sur de Culiacán.
El niño resultó herido durante la agresión. Sus familiares emprendieron el traslado urgente para buscar atención médica y fueron auxiliados por paramédicos en el trayecto, pero el esfuerzo no fue suficiente.
En el mismo ataque perdió la vida Jesús Manuel, mientras otras personas resultaron lesionadas. Horas más tarde se confirmó el fallecimiento de otro hombre, identificado preliminarmente como posible integrante del grupo agresor, versión que permanece bajo investigación.
La muerte del pequeño se convirtió en el rostro más doloroso de un fin de semana que dejó nueve víctimas mortales en distintos hechos registrados en Sinaloa.
Violencia extendida por Culiacán
Horas antes del ataque en Prados del Sur, un hombre identificado como Juan Carlos fue asesinado mientras circulaba en motocicleta por el sector Las Coloradas.
En otro punto de la capital sinaloense, Adrián, trabajador de 28 años de un expendio de cerveza, murió después de una agresión ocurrida sobre el bulevar Las Torres. Otra persona resultó herida.
Los episodios provocaron movilizaciones de policías, cuerpos de emergencia y personal de la Fiscalía, mientras varias zonas quedaron acordonadas para el levantamiento de indicios.
Las autoridades no han informado el móvil de los ataques ni reportado detenciones relacionadas con la agresión en la que murió Juan Alejandro.
La violencia también alcanzó Mazatlán
En Mazatlán, un hombre fue atacado en la colonia San Antonio y posteriormente falleció. Durante la madrugada del domingo, otra persona fue asesinada en las instalaciones deportivas del Club Polluelos, en la colonia Jesús Osuna.
La jornada también provocó un operativo en el Aeropuerto Internacional de Mazatlán, después de que un hombre aparentemente herido ingresara a las instalaciones buscando resguardo.
Los hechos reflejaron una violencia dispersa, capaz de aparecer en colonias, comercios, espacios deportivos y zonas de tránsito cotidiano.
Hallazgos en Escuinapa y Guasave
En Escuinapa, Luis Ángel, de 29 años, fue encontrado sin vida dentro de un departamento ubicado en una villa turística de la carretera Escuinapa–Teacapán. El caso permanece bajo investigación.
En Guasave, las autoridades localizaron el cuerpo de un hombre cerca de una planta potabilizadora de la sindicatura de Batamote. Debido a las condiciones en las que fue hallado, su identidad y las circunstancias de su muerte no fueron establecidas inicialmente.
Estos hechos completaron un saldo de nueve personas fallecidas durante el fin de semana en diferentes municipios de Sinaloa.
Una infancia alcanzada por las balas
Juan Alejandro no formaba parte de ninguna disputa. Su muerte expone nuevamente el impacto de la violencia armada sobre niñas, niños y familias que quedan atrapados en ataques dirigidos contra otras personas.
El caso no debe reducirse a una cifra dentro del balance de homicidios. Detrás del reporte existe una familia que perdió a un niño y una comunidad obligada a convivir con agresiones capaces de irrumpir en cualquier espacio.
Mientras la Fiscalía trabaja para esclarecer los hechos, permanece sin respuesta quién ordenó el ataque, quiénes participaron y por qué las armas volvieron a imponerse en una zona habitada.
Sinaloa cerró otro fin de semana marcado por asesinatos y despliegues policiales. Entre las nueve víctimas quedó Juan Alejandro, un bebé cuya muerte resume el costo humano más injusto de una violencia que continúa alcanzando a quienes nunca debieron quedar en medio.




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