Cancún, Quintana Roo.— La violencia vinculada al narcomenudeo volvió a estallar en las calles de Benito Juárez. Un taxista fue atacado a balazos la noche de este domingo mientras circulaba sobre la avenida Nichupté, a la altura de la región 95, en un hecho que ya es investigado por autoridades ministeriales bajo la línea de delitos contra la salud.
De acuerdo con reportes preliminares, la víctima conducía su unidad cuando fue interceptada por sujetos armados que, sin mediar palabra, abrieron fuego en su contra. Gravemente herido, el conductor perdió el control del vehículo y terminó impactándose, lo que generó pánico entre vecinos y automovilistas de la zona.
Testigos solicitaron de inmediato el apoyo de los servicios de emergencia. Paramédicos trasladaron al lesionado a un hospital de la ciudad, donde su estado de salud se reporta como grave.
La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo confirmó la apertura de una carpeta de investigación por estos hechos y precisó que la principal línea apunta a posibles vínculos con actividades de narcomenudeo. Bajo esta hipótesis, no se descarta que el ataque haya sido un ajuste de cuentas o una agresión directa relacionada con disputas delictivas.
Peritos criminalistas procesaron la escena, aseguraron indicios balísticos y recabaron testimonios para integrar la investigación. En tanto, corporaciones de los tres niveles de gobierno desplegaron un operativo en la zona para intentar ubicar a los responsables, quienes lograron darse a la fuga.
El ataque revive la preocupación por la infiltración del crimen organizado en actividades cotidianas, como el servicio de transporte público, donde trabajadores quedan expuestos a la violencia derivada de la disputa por el control de la venta de droga al menudeo.
Las autoridades aseguran que las diligencias continúan para esclarecer el móvil del ataque, identificar a los agresores y llevarlos ante la justicia. Sin embargo, en las calles, la percepción es otra: Cancún sigue siendo escenario de una violencia que no da tregua.



