Londres, Reino Unido.- Los padres de un adolescente de 11 años fueron detenidos en Norfolk por permitir que su hijo alcanzara un peso superior a los 100 kilos.
Los padres del chico fueron acusados de mantener una actitud irresponsable en relación a la salud de su hijo. El adolescente pesa 105 kilos y mide 1.54 metros.
La legislación británica califica este tipo de casos como abuso infantil, por lo que los papás del adolescente podrían afrontar cargos criminales por negligencia infantil y crueldad.
La Policía británica intervino a petición de los médicos y maestros de la escuela, donde estudia el adolescente con obesidad.
En su primera declaración, los padres del chico han alegado que su hijo sufre sobrepeso por causas genéticas.



