AGENCIA SIM
Cancún, Quintana Roo.- Las cifras que el encargado de la dirigencia estatal con funciones de dirigente y secretario general del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Quintana Roo, José Luis Pech Várguez no cuenta, acaso con el 20% de la generación de comités de base, los cuales dice tener al 100 por ciento, ni con las afiliaciones que fueron dos de las tareas específicas que le habrían encomendado desde la dirigencia nacional, aseguran “morenos” inconformes con la dirigencia del ex priista Pech Várguez.
En entrevista, militantes de Morena Quintana Roo quienes solicitaron el anonimato debido a las reiteradas amenazas del coordinador estatal y los coordinadores distritales de gestionar su expulsión del partido si manifiestan abiertamente sus inconformidades, dijeron estar preocupados por lo que denominan “los excesos” de la dirigencia estatal de Morena, estructura que estaría usando recursos económicos y humanos para el trabajo proselitista de algunos de sus miembros, en especial de Omar Sánchez Cutis a quien aseguran vinculado al ex presidente municipal de Solidaridad, Mauricio Góngora Escalante, entre otros borgistas quienes estarían operando para apoderarse de las siglas.
A decir de los disidentes, las arbitrariedades, como apoderarse del órgano oficial de Morena, el periódico Regeneración para cometer ilícitos como actos anticipados de campaña en favor de Omar Sánchez Cutis y Laura Corrales Navarrete podrían afectar la imagen del partido, toda vez que los mismos ya han sido denunciados ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), por lo que urgen la intervención de la dirigencia nacional, en especial de la secretaria general Yedickol Polevnsky.
Respecto de las amenazas, los disidentes han puesto sobre la mesa las recientes intentonas de expulsión, como los son, los casos de los regidores de Morena en el estado, y se han referido específicamente al caso de Norma Angélica Ríos, quien presuntamente estaría a la espera de un procedimiento dirigido a su expulsión.
Los entrevistados aseguraron que en diversas ocasiones, el dirigente (pro témpore), José Luis Pech Várguez ha asegurado a la dirigencia nacional tener la estructura al cien por ciento, mientras que, en los hechos, en Quintana Roo, “el partido se encuentra muy dividido, y en manos de borgistas”.



