A sólo 101 días del inicio del Mundial de Brasil 2014, se anunció hoy que el estadio Itaquerao de Sao Paulo, sede del partido inaugural, será entregado a mitad de mayo, sólo cuatro semanas antes del inicio del torneo.
El propio secretario general de la FIFA, el francés Jerome Valcke, admitió durante el fin de semana que "hay dos estadios con retrasos".
Valcke, crítico de las demoras que Brasil desarrolló durante su período de preparación para la cita, agregó que "es un desafío dejar todo listo a tiempo cuando te dan todo tan tarde".
Es que además del Itaquerao, que el 12 de junio albergará el duelo entre Brasil y Croacia para inaugurar la Copa del Mundo, la FIFA también mantiene su preocupación por el estadio de Curitiba, confirmado sólo el 18 de febrero pasado tras sus demoras.
Al día de hoy, Brasil sólo entregó a la FIFA ocho de los doce estadios que albergarán partidos durante el torneo, que concluirá el 13 de julio.
Además, el diario Folha de Sao Paulo indicó que el mal tiempo que afectó durante el fin de semana al país provocó fuertes lluvias que afectaron a los estadios del Mundial.
La peor parte se la llevó el Mineirao de Belo Horizonte, inaugurado el año pasado como sede de la Copa Confederaciones y que ayer sufrió el desprendimiento de tres placas metálicas que cayeron al campo de juego.
El incidente, que no dejó heridos, se produjo sólo momentos antes del partido que Cruzeiro y Minas Futebol debían jugar pro el torneo estadual local.
La preocupación se extiende a otros escenarios, como el Arena Beira-Río de Porto Alegre, inaugurado por la presidenta Dilma Rousseff pero aún incompleto en cuanto a obras de urbanización. Por último, los turistas que llegaron a Brasil para celebrar el carnaval ya expresaron su preocupación por los problemas de tránsito, los hoteles sin capacidad y los elevadísimos precios, además de las violentas protestas que se registraron en los últimos meses.



