CANCÚN, Quintana Roo.- Mario Covarrubias Salgado, alias “El Sapo” o “El Gordo”, fundador en el 2011 del grupo delictivo “Guerreros Unidos”, fue detenido ayer en el fraccionamiento “Villa Magna”, de esta ciudad, quien presuntamente es acusado por la Procuraduría General de la República (PGR) de delincuencia organizada, asesinato y lavado de dinero.
Se aseguraron tres casas en “Villa Magna”, una más en la salida a Mérida y un rancho en Alfredo V. Bonfil.
Incluso, hasta el cierre de edición, las autoridades continuaban con el cateo de presuntas propiedades en la delegación Alfredo V. Bonfil y en un fraccionamiento de la Zona Hotelera.
El Sapo, presuntamente pretendía formar su célula Guerreros Unidos en la ciudad de Cancún, con la finalidad de combatir a los demás grupos delictivos, según revelaron fuentes de inteligencia de las corporaciones federales.
Para la detención del “Sapo” se requirió de todo un operativo estratégico entre militares, la Procuraduría General de la República y elementos de la SEIDO.
Se reveló que desde hace un año los grupos de inteligencia le seguían la pista a Covarrubias Salgado.
Durante el operativo militar en el fraccionamiento Villa Magna se logró el aseguramiento de cuatro casas, tres en dicho fraccionamiento y una en la carretera a Mérida, además de un rancho a la salida de Cancún. Los inmuebles están a nombre de los hermanos Carlos y Sergio Delgadillo (presuntos prestanombres de Covarrubias Salgado), donde el primero es señalado como el que realizaba fiestas, donde se escucharon detonaciones de armas de fuego.
La casa de Sergio Delgadillo, identificado como arquitecto, no está clausurada pero los militares continúan en el lugar. Una de las viviendas dentro del fraccionamiento se encuentra en Palermo 12, que fue la primera cateada; Gibraltar número nueve y una más en la calle Madeira.
Al filo de las 15:00 horas llegaron aproximadamente 30 militares y agentes federales a este fraccionamiento y a las 22:00 horas se sumaron otros 70 efectivos del Ejército Mexicano a bordo de dos camiones y dos hummer, con la finalidad de custodiar el tercer domicilio e ingresar a una de las viviendas.
Trascendió que otra propiedad de los Delgadillo se encuentra ubicada en una colonia de Alfredo V. Bonfil, a donde también llegaron más soldados para custodiar, ahí se encontró la cruz denominada Templaria que simboliza a la organización criminal.
Adicionalmente, refieren que en un exclusivo fraccionamiento de la zona de playas, se realiza otro operativo similar.
En su defensa, familiares de los hermanos Delgadillo, argumentaron que solo una de las viviendas es propiedad de Sergio, el arquitecto; en las otras solamente había actuado como Director Responsable de Obra (DRO).
También hicieron mención que son víctima de una venganza por parte de un exfuncionario municipal en el gobierno de Greg Sanchez, derivado de un pleito entre juniors que se sigue en una causa penal por homicidio en grado de tentativa desde el 2011: “es que estamos perseguidos por una familia muy poderosa”, aseguraron.
Sin embargo, fuentes castrenses confirmaron que “El Sapo” se escondía en Cancún donde pretendía formar una célula de los Caballeros Templarios. Se le buscaba por presunto lavado de dinero y delincuencia organizada, con cuentas en las Isla Caimán y Estados Unidos.
ÚLTIMAS MUERTES
Al menos 46 personas fueron asesinadas al estilo de la mafia en una semana, incluyendo 16 muertos el lunes pasado en los alrededores de Toluca, capital del Estado de México, y otros 14 asesinados en las comunidades de la clase trabajadora en las laderas orientales de Ciudad de México.
Las autoridades relacionan la masacre actual con un conflicto entre José María Chávez Magaña, el presunto jefe de la Familia Michoacana en el estado de México, y varios de sus ex tenientes, quienes se separaron de él por cuestiones de dinero en la primavera pasada, y que desde entonces se han aliado con los Caballeros Templarios y los Guerreros Unidos.
La pugna data de marzo de 2011, cuando en municipios de Michoacán aparecieron mantas en las que se anunciaba la escisión de la Familia Michoacana y la aparición de Los Caballeros Templarios, cuyos sicarios se enfrentan por las plazas de Michoacán, Guerrero y el Estado de México.
En ese ínterin surgió el grupo Guerreros Unidos. Mario Covarrubias Salgado, alias M, quien trabajó para los Beltrán-Leyva en el estado de Guerrero antes de aliarse con La Familia Michoacana en Chilpancingo, se desplazó al Estado de México. Al final cambió de bando y se unió a Los Templarios para arrebatarle Guerrero y Estado de México a sus antiguos aliados.
Declaraciones ministeriales de Carlos Muñoz Vargas, “El Pariente”, ex jefe de La Familia en el oriente del Edomex y detenido en julio de 2012, indican que la guerra alcanzó niveles insospechados por la traición de un capo guerrerense.
“Guerreros Unidos lo lidera Mario (Covarrubias Salgado) ‘El M’ o ‘El Gordo’. En un principio trabajó con los Beltrán, en conjunto con ‘Los Rojos’, en Chilpancingo; de ahí tuvo rencillas con ellos y se separaron. Nosotros tratamos de arrimarlo y Mario se arrimó (a La Familia)”, relata “El Pariente”.
“El M” fue nombrado jefe en Iguala, por La Familia. Desde el Edomex le mandaron gente para que lo apoyara, pero los mató porque lo vio como una imposición.
“Se le hizo llamar para que respondiera por esas muertes. Estuvo detenido como dos días y al último lo dejaron ir porque hubo unas gentes que abogaron para que no le hicieran nada. Regresó a su municipio y de ahí empezó la riña, armó un grupo fuerte y ahora opera en Toluca”, añade “El Pariente” en su declaración.
Mario Covarrubias Salgado en el 2012 según reportes de inteligencia fue ubicado como el fundador de “Guerreros Unidos”, grupo que empezó a reclutar a ex integrantes de la “Familia Michoacana” y de ahí comenzó su expansión.
La otra version oficial que circula es que Monte Alejandro Rubido, titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), anunció la detención de Mario Casarrubias Salgado, líder del cártel Guerreros Unidos.
Rubido informó que la detención de Casarrubias fue posible a partir del trabajo coordinado de la Secretaría de Marina, el Ejército, Policía Federal y la Procuraduría General de la República. También participaron autoridades mexiquenses; la detención se realizó en Toluca.
Guerreros Unidos es una escisión del cártel de los Beltrán Leyva, con presencia en el Estado de México, Morelos y Guerrero.
A Casarrubias se le considera uno de los principales traficantes de droga hacia Chicago.




