Las instituciones pasan por tres períodos: el del servicio, el de los privilegios y el del abuso.
René de Chateaubriand
La solicitud que hicieran los gobernadores para “institucionalizar” la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) es sólo la última etapa de deformación de una instancia que sirvió como contrapeso del Poder Ejecutivo, y se ha deformado en una especie de órgano aprobador y “aplaudidor” de todo lo que la Presidencia proponga.
Apenas en octubre de 2014, en A Tiro de Piedra destacamos la necesidad y el enorme reto que tenía la Conago por delante para reformarse y seguir teniendo una razón para su existencia, o en caso contrario prepararse para desaparecer.
De ninguna se afirma que la utilidad exista sólo a partir de diferir de las propuestas del Ejecutivo federal, pero el espíritu de su creación fue justamente el contrapeso, y un régimen sin suficientes contrapesos es más cercano a la dictadura que a la democracia. Una sociedad acrítica es disfuncional y una que se asuma como madura sólo se concibe cuando existen pesos y contrapesos efectivos; y hoy la Conago ha dejado de serlo.
Hubo, eso si, ejemplos históricos del peso que tuvieron con anterioridad los gobernadores en la Conago, pues en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, se opusieron a la creación de una policía única nacional, pero ahora el organismo ha sido de lo que más ha celebrado la propuesta presidencial de mando único, y por impensable que parezca, han sido los gobernadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) quienes más lo han hecho, particularmente el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera; y el de Morelos, Graco Ramírez.
Y si ya no resulta extraño tanto apoyo perredista a la gestión presidencial desde la Conago, menos raro resultará entonces decir que la “institucionalización” propuesta la semana anterior por el gobernador priísta de Tlaxcala, Mariano González Zarur, tiene su origen en una iniciativa impulsada por el senador del PRD, Miguel Barbosa Huerta, desde enero de 2013.
Por partes, la solicitud la hicieron seis gobernadores: El de Chihuahua, César Duarte Jáquez; del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas; de Hidalgo, José Francisco Olvera Ruiz; de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreu; de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas; y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera Espinosa; ante los integrantes de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República –faltaba más-, para impulsar el “federalismo cooperativo”, modificando para ello la Constitución federal y que, de esta manera, se pueda transformar en un órgano de consulta a nivel nacional.
De acuerdo a Eruviel Ávila, el objetivo es “otorgarle personalidad jurídica a la Conago. Elevar tal en rango constitucional, incorporando un segundo párrafo al Artículo 120 constitucional, para que formalmente la Conago se pueda instituir como un órgano de consulta para fortalecer e impulsar el federalismo cooperativo y que de ninguna manera, pretende sustituir a algún poder o alguna facultad de los poderes formalmente instituidos”, expresó el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila.
La Conago siempre ha sido un órgano de consulta, y sus decisiones no serán vinculantes aun cuando se le reconozca constitucionalmente como una institución, aunque en los hechos está más que “institucionalizada”, baste recordar el apoyo a la administración peñista y su combate al crimen organizado, manifestado luego de hechos como la matanza de estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapan; o de plano navega en la intrascendencia de sus acciones, porque ahí, por ejemplo, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, realizó la presentación de su iniciativa para que se incremente el salario mínimo, pero de acciones con resultados reales, nada, así que el paso normativo de institucionalizar la Conago, representará el último paso antes de la desaparición.
Que si hay comisiones exitosas, sin duda, la de Turismo es una de ellas, presidida por el gobernador quintanarroense, Roberto Borge Angulo, pero el éxito se debe al desempeño nacional en la materia y el impulso que se ha dado a la actividad en el país, no a las gestiones realizadas en el seno de la Conago; pero hasta ahí.
Así, la evolución o involución de la organización no modificará la naturaleza de sus decisiones para que tengan realmente un carácter de ejecución administrativa; y aunque seguirá siendo el órgano que aglutine a los gobernadores, su razón de existir se ha perdido.
QUINTANA ROO: MÁS TURISTAS, MENOS PLAYAS
El 20 de abril próximo, el destino turístico más importante de Latinoamérica, Cancún, festejará su 45 aniversario, con el mayor posicionamiento como centro de hospedaje, pero con retos de futuro que pondrán a prueba su capacidad de competencia, pues recursos hay pocos, necesidades muchas y las decisiones parece que no se están tomando.
A más de dos meses del anuncio al recorte al presupuesto federal hecho por parte del secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, y aun no se tiene certeza sobre lo que se hará en materia turística, a pesar de que 2014 fue un año excepcional en el rubro, pues el país recibió 31 millones de turistas, y de esa cifra, la mitad la aportó Quintana Roo.
La semana anterior, en Estos Días nuestro compañero Javier Ugalde publicó un amplio reportaje en el que destaca la erosión que han tenido las playas de Cancún. Además, un periódico local publica también la semana pasada que, de lo recuperado en 2010 se han perdido unos 800 metros de playa; en contraparte, también se difundió que los estudios de erosión se están realizando y que los resultados se tendrían en unos dos meses; es decir, en junio, una vez pasado el proceso electoral y prácticamente en la segunda mitad del año.
Pareciera pues que, mientras estamos teniendo un éxito sin precedente en materia turística, estamos actuando como si los recursos naturales que vendemos al mundo estarán siempre ahí, y que la urgente necesidad de atender fenómenos como la recuperación de playas, puede esperar a que las elecciones se realicen. Y mientras todo esto ocurre, la Asociación de Hoteles de Cancún ya urgió a las autoridades de todos los niveles a que se retomen los trabajos; y en contraparte, la Secretaría de Turismo federal no termina por anunciar las acciones que dejará de hacer en este 2015, por efecto del ya señalado recorte presupuestal.
Por el bien de nuestros destinos turísticos, y como se podrá ver, por el bien de la actividad turística del país, debiéramos comenzar a tomar decisiones que garanticen el futuro exitoso de Cancún, como el destino más importante de Latinoamérica, porque los 45 años que cumplirá en menos de dos semanas, deben ser los primeros y no los últimos, y por supuesto, porque nuestra entidad depende enormemente de los recursos que se generan por esas playas que ahora se están perdiendo.
Por cierto, de los festejos por el 45 aniversario nada se ha dicho, el gobierno municipal de Benito Juárez parece transitar en la intrascendencia administrativa. Lástima por Cancún, ojalá el éxito turístico sea acompañado de una profesionalización gubernamental municipal, así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra. Nos leemos en la próxima.



