Durango / Ciudad de México — El operativo federal que culminó con la captura de Edgar “N”, alias “El Limones”, no solo derribó a un jefe de plaza de Los Cabrera; también destapó la estructura paralela que el presunto extorsionador mantenía al interior de la CATEM en La Laguna, donde operaba con influencia directa y presumía abiertamente su cercanía con Pedro Haces, líder nacional del sindicato.
Durante meses, autoridades federales documentaron cómo “El Limones” utilizaba su posición sindical para cobros de piso disfrazados de cuotas, amenazas a transportistas y comerciantes, y bloqueos estratégicos para presionar a empresarios. Su doble identidad —criminal y sindical— le permitió moverse con impunidad en la región y consolidar un esquema de control que beneficiaba tanto a su grupo delictivo como a la estructura sindical que decía representar.
Aunque desde la dirigencia nacional se intentó negar cualquier vínculo con el detenido, los reportes de inteligencia muestran que sí formaba parte de la CATEM en funciones operativas y que su ascenso se debió, en gran medida, a los respaldo y nombramientos internos que presumía haber recibido de Pedro Haces. En la zona, trabajadores y empresarios ya lo ubicaban como un operador duro del sindicato, encargado de ejecutar cobros y “alinear” a quienes se resistían.
La detención de “El Limones” destapa el entramado donde convergen actividad criminal, poder sindical y presiones económicas, una mezcla que por años generó denuncias de productores, transportistas y ganaderos. Ahora, con el operador fuera de circulación, queda en evidencia el tamaño de la red que utilizaba insignias sindicales como cobertura para dominar territorios y reforzar el negocio ilícito de la extorsión.
El caso abre un nuevo capítulo sobre la relación entre estructuras sindicales y grupos criminales, dejando claro que la caída de “El Limones” no es un hecho aislado, sino la punta de una operación que utilizó la bandera de la CATEM para blindar intereses oscuros y proyectar poder bajo la protección política que él mismo atribuía a Haces.



