CIUDAD DE MÉXICO — La Marina de México confirmó este martes que se encuentra desplegando una operación de búsqueda y rescate marítima tras los ataques de la Guardia Costera de Estados Unidos contra cuatro embarcaciones que, según Washington, transportaban narcóticos. Los hechos ocurrieron frente a las costas de Acapulco, a más de 830 kilómetros al suroeste del puerto guerrerense.
De acuerdo con el informe preliminar, al menos 14 personas perdieron la vida y una logró sobrevivir al ataque. El operativo de rescate mexicano se activó en una zona considerada de alta sensibilidad marítima, donde confluyen rutas navales utilizadas para el tráfico de drogas hacia el Pacífico.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, declaró que las embarcaciones destruidas formaban parte de una red de “narcoterroristas” y que esta acción se suma a una serie de ataques similares efectuados desde septiembre, que han dejado más de 50 muertos en ambos océanos.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum condenó abiertamente los hechos y exigió respeto a la soberanía mexicana, afirmando que su gobierno solicitará explicaciones formales a Washington.
“Nosotros no estamos de acuerdo con estos ataques, con cómo se dan. México tiene sus propias vías para combatir al crimen y deben respetarse los tratados internacionales”, señaló la mandataria.
Zona de tensión y soberanía
El hecho de que la operación ocurriera frente a Acapulco —un punto emblemático del turismo mexicano y del comercio marítimo— reaviva la discusión sobre la presencia de fuerzas extranjeras actuando en áreas cercanas al territorio nacional. La distancia del suceso respecto a las costas no elimina el impacto diplomático y simbólico que representa para México.
Especialistas en seguridad señalan que, aunque el ataque ocurrió en aguas internacionales, la falta de coordinación visible entre ambos gobiernos podría derivar en un nuevo episodio de tensión bilateral, en un momento en que ambos países buscan estrechar cooperación en materia de narcotráfico y migración.
Preocupación en Acapulco
El suceso también ha generado preocupación entre empresarios turísticos y pescadores locales, quienes temen que el incidente afecte la percepción de seguridad marítima en la zona. Autoridades locales han pedido calma y subrayaron que no existe riesgo directo para la población, aunque se mantiene el monitoreo naval en curso.
La Secretaría de Marina y la Cancillería mexicana se mantienen en comunicación con sus contrapartes estadounidenses, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en la zona afectada.



