Lo que parecía ser una tarde normal de compras en Plaza Las Américas terminó con un episodio digno de telenovela de barrio: una joven fue detenido al intentar robar nada más y nada menos que 17 perfumes de la tienda Sears.
El plan, al parecer, era perfumarse hasta el alma… o surtirse para abrir su propio negocio de fragancias. Pero la jugada le salió mal: personal de seguridad detectó el movimiento sospechoso y lo detuvo antes de que pudiera salir con la maleta “aromatizada”.
La escena dejó a los curiosos con risas y comentarios:
—“Ya ni las nenis se llevan tanto para la venta”.
—“Con eso se iba a poner más oloroso que la sección de probadores”.
La joven terminó oliendo no a Dior ni a Hugo Boss, sino a policía y reporte oficial.
👉 Moraleja: el perfume se compra… no se levanta del aparador.



