El pasado domingo, la policía francesa retuvo un coche con matrícula diplomática del Vaticano, propiedad del cardenal argentino Jorge María Mejía, cargado con un alijo de droga procedente de España y en el que viajaban dos individuos.
Los agentes que pararon el coche -que pertenece a la delegación del Vaticano en Francia- en un control de carretera en Chambéry, cerca de la frontera italiana, y, para su sorpresa, encontraron cuatro kilos de cocaína y 150 gramos de marihuana, tal y como ha explicado la emisora de radio «RTL» en su página internet.
Los dos ocupantes, de nacionalidad italiana con 30 y 41 años respectivamente, afirmaron que la droga no era suya y que eran simples chóferes. Según los elementos disponibles, el secretario particular de Mejía -bibliotecario emérito de la Santa Sede, de 81 años-, les había entregado el vehículo unos días antes para que realizaran una revisión, aunque los detenidos aprovecharon para ir a España y comprar los estupefacientes. Según la Policía, los individuos estaban convencidos de que la matrícula diplomática impediría que fueran interceptados, señaló la emisora.



