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Zach Johnson se lleva el Abierto Británico

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Las aspiraciones de Grand Slam de Jordan Spieth terminaron ayer lunes a manos de Zach Johnson, quien ya no es sólo un tipo más de Iowa.

No cuando tiene en su poder el claret jug, para hacerle juego a su chaqueta verde.

Johnson se llevó su segundo grande –esta vez en la cuna del golf– al ganar el Abierto Británico en un playoff a Louis Oosthuizen y Marc Leisham, que coronó cinco alocados días en St. Andrews y una ronda final repleta de suspenso.

La mayoría de las miradas se centraron en Spieth, de 21 años. Nunca alguien había estado tan cerca de conseguir las primeras tres piezas del Grand Slam.

Spieth se recuperó tras realizar cuatro putts para un doble bogey en el 8, gracias a birdies consecutivos. Logró un birdie de 50 pies (15 metros) para compartir el liderato a falta de dos banderas. Luego de fallar un putt de 8 pies (2,54 metros) para par en el 17, necesitaba un birdie en el último hoyo para unirse al playoff.

“Arriba del green y a embocar por un lugar en los playoffs”, fue lo último que le dijo Spieth a su caddie, Michael Greller desde unas 90 yardas. Su golpe de acercamiento salió muy a la derecha y en los linderos de Green de Valley of Sin, y su intento de birdie se quedó apenas a unos centímetros a la izquierda del hoyo.

“Nos esforzamos al máximo”, dijo Spieth.

Se unió a Arnold Palmer, Jack Nicklaus y Tiger Woods –los tres nombres más importantes del deporte en el último medio siglo– como los únicos jugadores que han ganado el Masters y el U.S. Open, sólo para quedarse en la orilla en la búsqueda de la inmortalidad: los cuatro grandes el mismo año.

Johnson ganó el Masters en 2007 y se describió a sí mismo como un tipo normal de Cedar Rapids, Iowa.

Ya no más

El jugador de 39 años ahora cuenta con dos grandes entre sus 12 triunfos en la gira de la PGA, un notable récord y un ejemplo de que un buen juego con el wedge y el putter aún pueden trascender en una era de golpeadores largos. Johnson lloraba al momento de ser entrevistado y meció el trofeo tras su discurso.

“Estoy agradecido y honrado“, dijo Johnson. “Aquí nació el juego y este trofeo significa tanto en el mundo del deporte”.

En una tarde tensa de sombras y lloviznas en el Old Course, Johnson cerró una ronda de 6 bajo par, 66 golpes, al embocar un putt para birdie de 30 pies (9 metros) en el último hoyo de juego regular, mientras su caddie, Damon Green, bailó y agitó los brazos en celebración.

Johnson fue el primero en terminar con 15 bajo par y 273 para el campeonato gracias a su largo putt.

Leisham, quien consideró dejar el golf apenas en abril, luego de que su esposa estuviera cerca de la muerte a causa de una rara enfermedad respiratoria, tuvo sólo un mal golpe en los últimos hoyos, lo que le costó un bogey en el 16 que lo colocó en un empate en la punta. Tuvo la oportunidad de ganar con un putt para birdie, pero su pelota quedó a la izquierda de la bandera.

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