“Necesitamos que el gobierno mexicano intensifique sus esfuerzos para incrementar la erradicación de amapola, de interdicción de drogas ilícitas, decomisos de bienes, procesamiento de narcotraficantes y desarrollar una estrategia amplia de control de estupefacientes”, señaló Trump en su carta al Congreso federal.

En la misiva el mandatario estadunidense se centró en México para subrayar que no es suficiente lo que realiza López Obrador en la lucha interna contra el trasiego de drogas, el crimen organizado y los cárteles del narcotráfico.

En particular, escribió Trump: “es esencial la cooperación total de México para reducir la producción de heroína y confrontar la producción ilícita de fentanilo y cada forma de tráfico de drogas que cruzan todos los puertos de entrada a Estados Unidos”, añadió el mandatario.

No obstante, a las exigencias al gobierno del mandatario mexicano, Trump reconoció en su carta a los legisladores federales de su país que los militares y agentes mexicanos, cooperan “valientemente” con sus contrapartes estadunidenses para confrontar a las agrupaciones del crimen transnacional dedicadas al trasiego de enervantes.

“Necesitamos observar un compromiso unificado y sostenible de parte del gobierno de México que incluya al de los militares y agencias civiles para trabajar con sus socios extranjeros”, subrayó Trump.

Junto con México, las otras 21 naciones señaladas como las principales en producción y tránsito de drogas son: Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Burma, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, Nicaragua, Paquistán, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela.

La designación hecha por el presidente de Estados Unidos, implica que el Congreso federal debe determinar si anula o reduce la asistencia económica que anualmente asigna a las 22 naciones que integran la lista.