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TREN MAYA, ¿ACIERTO O ERROR?

POR L.C Y L.D DIEGO ARMANDO OROZCO JUÁREZ

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Estimado lector, en esta ocasión abordaremos una obra emblemática de este gobierno, objeto de múltiples opiniones, denominada “Tren Maya”, cuyo propósito se instauró para fortalecer el ordenamiento territorial y potencializar a la industria turística; sin embargo, el costo de esta obra no solo a nivel económico ha sido controversial, por lo que en la presente columna se atenderán aspectos trascendentales de este proyecto, así como las consecuencias que ha tenido y que tendrá.

Como primer punto, es importante precisar que la adjudicación de los contratos ha sido cuestionada por la propia sociedad, pues alrededor del 40% de las obras que hasta la fecha se han realizado, fueron mediante adjudicación directa, es decir, las obras fueron otorgadas a empresas sin necesidad de licitarse.

Aunado a lo anterior, la Auditoría Superior de la Federación detectó una incorrecta integración de precios que ascendía a más de 50 millones de pesos dentro de dicho contrato,  diversos pagos duplicados respecto a pagos relacionados con el personal, los cuales ascendían a más de 8 millones de pesos, pagos injustificados en contratos de ingeniería por un importe de 33 millones de pesos, entre otras irregularidades encontradas en las que destacan pagos por estudios de telemetría que duraron menos de una hora y que tuvieron un importe de 14 millones de pesos, cabe señalar que el monto de las irregularidades detectadas ascendió a mas de 85 millones de pesos.

Respecto a la rentabilidad del proyecto, la misma Auditoría Superior determinó que los estudios que determinan este rubro, se llevaron de forma individual y no integral, lo cual no permite saber si esta obra será rentable o no, esto aunado a las múltiples modificaciones que se han hecho las cuales han aumentado el tiempo de recorrido, debido a esto, y a las disminuciones en el valor del proyecto, se considera que quizá se este haciendo una sobreestimación del proyecto y que su rentabilidad no sea la presupuestada.

Una de las principales irregularidades encontradas en el proyecto eran los múltiples estudios que indicaban que las zonas por las cuales pasaría el Tren Maya, no cuentan con la infraestructura suficiente para detonar la actividad turística, lo cual contraviene uno de los principales argumento a favor de este proyecto; también se identificó que el costo del transporte en comparación con la situación económica de las zonas por las que atraviesa el Tren resultan discrepantes, lo cual puede provocar su inviabilidad.

Respecto al aspecto ecológico en el cual ha habido múltiples irregularidades y procesos poco transparentes, pues el proyecto plante la deforestación de 2500 hectáreas de vegetación, las cuales serán selvas altas tanto húmedas como secas, pantanos, sabanas, manglares, etc, esto cobra relevancia si se toma en cuenta que el estado de Yucatán representa el mejor estado de conservación en México y en Mesoamérica.

Entre las irregularidades de los estudios de impacto ambiental, existen discrepancias respecto a la contaminación que este podría generar a la fragmentación degradación , deforestación y agotamiento y contaminación del ecosistema con que cuenta la Península de Yucatán, incluyendo el manto acuífero subterráneo, pues a esto se le añade la extinción y disminución de la flora y fauna que habitan estos ecosistemas, pues no solo es el impacto de la construcción de este sino también la generación de residuos y ruido los que afectaran el medio ambiente de esta zona.

Al respecto, múltiples organizaciones civiles y comunidades se han pronunciado en contra, por medio de comunicados, manifestaciones y por la vía legal a través del juicio de amparo, pues piensan que este proyecto cuenta con muchas inconsistencias y no saben si el fin real sea una búsqueda del bienestar para los habitantes, o simplemente constituye una obra insignia que vestirá políticamente no solo al gobierno, sino al partido político que representa el presidente en miras de una elección futura.

Sin duda, este megaproyecto persigue una finalidad que en estricto sentido, es beneficioso para todos los mexicanos; sin embargo, no debe perderse de vista las consecuencias mayúsculas en el costo al erario publico, repercusiones sociales y sobretodo las afectaciones a nivel ambiental; a través de este medio seguiremos informando y apoyando a cualquier sector que resulte vulnerado.

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