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Tarjetazos, “arma” del SAT para “cazar” informales

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Tan sencillo como abrir la cartera, sacar la tarjeta de crédito y firmar. Una operación tan cotidiana –y en México circulan 25 millones de tarjetas de crédito– se convirtió desde este año en uno de los nuevos medios a la mano del Servicio de Administración Tributaria (SAT), el organismo encargado de cobrar impuestos, para supervisar que las personas cumplan con sus obligaciones tributarias. No es el único.La reforma hacendaria propuesta por el gobierno federal y aprobada por el Congreso, que entró en vigor el primer día de 2014, incluye varias medidas para reforzar la vigilancia sobre los contribuyentes, aun cuando ellos no lo sepan, explicaron expertos.

“Toda la información de las personas en poder de los bancos puede y va a ser utilizada con fines de supervisión del cumplimiento de obligaciones fiscales, a partir de los cambios que están vigentes este año”, comentó José César Miranda, socio director del despacho de contadores MGI-BCS.

Los brazos del SAT para supervisar a las personas van más allá de los miles de datos que cada día viajan por las redes del sistema financiero. Tratarán de extenderse también a las personas que participan en el comercio informal, a través de la supervisión a sus proveedores, además de los pequeños comerciantes, que deberán llevar una contabilidad de sus negocios en la página electrónica del propio SAT.

Una muestra de la nueva capacidad supervisora del SAT es la tarjeta de crédito, un instrumento cuyo uso ha crecido en los últimos años de la mano de los esfuerzos de los bancos y autoridades por incorporar a más personas al sistema financiero formal.

La tarjeta de crédito es el principal medio de acceso a préstamos bancarios para las personas en el país, según describió el Banco de México en un informe sobre competencia en ese mercado publicado el año pasado. Los préstamos a través de tarjetas representan 47 por ciento de los créditos al consumo. En un año se realizan cerca de 570 millones de transacciones con este instrumento, de acuerdo con el banco central.

Con los cambios fiscales que entraron en vigor este año, “los pagos que realicen los usuarios a sus tarjetas de crédito son considerados por la autoridad como depósitos en el sistema financiero, y esto es básicamente lo que se pretende: que cada vez utilicemos más el sistema financiero porque de esa manera toda la información de nuestras transacciones de depósitos y retiros está ordenada en base de datos informática y sirve después para comparar lo que declaremos al fisco”, explicó Miranda.

La utilización de las bases de datos de los bancos con fines de fiscalización está contenida en la propia Ley del Impuesto sobre la Renta y en el Código Fiscal de la Federación, que entraron en vigor este año. Como parte de la reforma hacendaria, el gobierno propuso y el Congreso autorizó, la desaparición del Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE), que gravaba con 3 por ciento los abonos en metálico mayores a 15 mil pesos al mes.

Sin embargo, la nueva legislación establece que los bancos informarán una vez al año a la autoridad sobre las personas que hayan realizado depósitos mensuales en efectivo arriba de 15 mil pesos. “El IDE desaparece para este 2014, pero es muy probable que la autoridad fiscal aproveche la estructura que tuvo que instalar el sistema financiero para continuar obteniendo información acerca de los depósitos en efectivo que se realicen en bancos”, abundó Miranda.

Inscrito a la fuerza
A partir de este año, una persona que tenga cualquier trato con un banco estará inscrito automáticamente en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), aun si no realiza el trámite respectivo de manera personal.

“Otra novedad este 2014 es que los bancos ahora tendrán la facultad de dar de alta a sus clientes ante el RFC sólo por tener cuentas abiertas con ellos, con lo que se presume que todos son contribuyentes y en caso de una aclaración será a cargo de las personas físicas demostrar que sus depósitos no son ingresos gravados”, añadió el especialista.

Facturación por Internet
A partir de 2014, los contribuyentes con ingresos anuales mayores a 250 mil pesos anuales, alrededor de 20 mil 800 pesos mensuales, están obligados a emitir sus facturas por Internet, con lo que se crea un control informático en la base de datos del SAT, ya que la información de la operación se va al sistema inmediatamente cuando se emite un comprobante fiscal, dijo.

Diots
Estas son las Declaraciones Informativa de Operaciones con Terceros, donde mes a mes los contribuyentes informan al SAT de las erogaciones gravadas con el Impusto al Valor Agregado y de tal forma, se relaciona la información de a quien paga y cuánto. “De esta forma todos revelamos información de todos, y se puede cruzar esta información con la de las facturas por Internet, declaraciones de impuestos y depósitos bancarios. La multa por no presentar esta declaración es de aproximadamente 9 mil pesos por mes”, abundó Miranda.

Contabilidad por Internet
Para el nuevo régimen de incorporación fiscal (RIF) que aplica a partir de este 2014 para quienes estaban en el régimen de pequeños contribuyentes (Repcos) y el extinto régimen intermedio, existe la obligación de llevar su contabilidad en el sistema por Internet del SAT, donde capturará cada periodo sus ingresos y sus comprobantes de gastos, con lo que la autoridad estará en condiciones de hacer el cálculo de sus impuestos y sólo esperar el pago de parte del contribuyente.

Ley antilavado de dinero
Ya está en vigor también la Ley anti lavado de dinero, que busca evitar el uso y circulación de dinero de procedencia ilícita, pero obliga a las personas físicas y morales (contribuyentes o no) a informar de una serie de operaciones que lleven a cabo, y prohíbe en algunos casos que se lleve a cabo en efectivo, por lo que esta información indudablemente que podrá ser utilizada también con fines fiscalizadores, excpuso el experto.

Fiscalización a la economía informal

El 10 de enero, Luis Videgaray Caso, secretario de Hacienda y Crédito Público, dio a conocer que a partir de un nuevo régimen fiscal creado con la reforma hacendaria, llamado Régimen de incorporación, habrá una fiscalización hacia empresas que participan como proveedoras de mercancías para quienes realizan comercio informal.

El Régimen de incorporación será aplicable a personas físicas con actividad empresarial y con ingreso de hasta 2 millones de pesos al año, un universo que comprende la parte más amplia de la base de contribuyentes que hoy no tributan por no estar en la formalidad, según el funcionario. Se abre un periodo de transición de 10 años, en el cual de manera gradual, empezarán a pagar impuestos.

“Particularmente lo que nos interesa saber es a quién le está realizando compras, porque algo interesante es que el costo fiscal de la informalidad no está en las empresas informales. El costo mayor de la informalidad, el costo recaudatorio de la informalidad, está en aquellas empresas formales que venden a los informales, y por lo tanto son ingresos que no están a la vista de la autoridad tributaria”, dijo. “La información que podemos obtener de quienes realizan actividad económica informal puede ser un insumo muy importante para elevar los niveles de recaudación respecto del resto de la economía”, comentó.

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