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Sara Latife, titular de la Profeco se burla de empresarios al mostrar su abuso de poder

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Mientras que la delegada de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en la entidad, Sara Latife Ruiz Chávez mantiene una política de temor y ley mordaza entre sus subalternos, al grado de no dar información sobre los casos que atienden incluso a los mismos quejosos o afectados; de manera soberbia, sin recato y en franca violación de los principios elementales de ética para todo funcionario público, difunde en redes sociales información de acciones que realiza presuntamente en beneficio de la población, pero que afecta la imagen turística de Quintana Roo.

En su cuenta de Facebook la funcionaria federal, posteo varias fotos donde personal de la Profeco realizó la clausura de varios módulos de información de venta de tiempos compartidos dentro de los hoteles Oasis Cancún, así como el real club Barceló de la Riviera Maya, y espacios de publicidad en el aeropuerto internacional de este polo turístico, supuestamente como una muestra del trabajo que realiza en protección al consumidor.

Fue la misma Sara quien ordenó la clausura de los clubes vacacionales mencionados, por tener anuncios en inglés, cuando la mayoría de sus clientes hablan ese idioma. No conforme con ello, hizo alarde de esa acción en su Facebook, cuando debió constreñirse a la acción de su cargo en una dependencia del ejecutivo federal.

Sin embargo, esta acción inexplicable y que según los afectados no fue sustentada legalmente, no solamente afecta a los prestadores de servicios turísticos en plena temporada alta, sino que presenta una mala imagen hacia los visitantes, por el comportamiento prepotente que los representantes de la Profeco efectuaron durante las clausuras.

saralatife2Esta acción de la delegada de Profeco contradice la propia política que ella ha aplicado en sus oficinas de Cancún y Chetumal, donde los encargados tienen prohibido dar algún tipo de información  a los medios e incluso hacia las personas que han presentado alguna queja, sobre todo cuando la querella es contra algún negocio de importancia, lo que deja ver la posible corrupción al interior.

Lo anterior, debido a que de acuerdo a la Ley, Sara Latife, como todo funcionario público, tienen la obligación de no dar a conocer, si no tienen la autorización correspondiente ni un objetivo legal, ninguna información de la que hayan tenido conocimiento en el curso de sus funciones oficiales.

ANTECEDENTES

La clausura de módulos de venta de tiempos compartidos por parte de la Profeco, no es cosa nueva, sino que pareciera que la dependencia obedece más a peticiones de compañías de la competencia de las que están en los Oasis, que de los usuarios que en todo caso se quejaran de alguna anomalía.

Poco antes de su desafortunado deceso, don Roberto Cintrón Díaz del Castillo (QEPD), en su carácter de presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún (AHC), lamentaba que la acción de la Profeco fuera “solo en contra de quienes no están afiliados a la Asociación de Clubes Vacacionales (Acluvac)”.

Como presidente de la Asociación de Hoteles y gerente del hotel Flamingos, don Roberto Cintrón decía: “Es muy reprobable lo que están haciendo porque no son quejas de alguien, (para que) hayan venido a inspeccionar”. Es decir, como en aquella ocasión, la Profeco que encabeza Sara Latife actúa oficiosamente, “porque no hubo una queja de alguien a quien están robando o están defraudando.

Es así que en aquella ocasión, según se documentó, de las seis salas de tiempos compartidos que fueron clausuradas, ninguna formaba parte de la Acluvaq. Las clausuras fueron “porque los precios no estaban a la vista y por vender los paquetes en dólares, lo que es ilógico porque en Cancún, la mayoría de los turistas extranjeros tienen como moneda de cambio el billete verde”.

Al respecto, hay que decir que la suspensión de salas de tiempo compartido se hizo en los hoteles Real Resorts, Dreams Cancún, JW Marriot, Uni the, Hotel Oasis y Flamingos, “casualmente” ninguno era socio de la Acluvac. Luego entonces, esto podría confirmar que el actuar oficioso de la Profeco, obedece a un interés particular, posiblemente económico, más que a la defensa de los consumidores, pese al grave perjuicio en contra de la imagen del destino, sobre todo de la inversión privada.

DATOS

CLUBES VACACIONALES, AFECTADOS

Los módulos de venta de tiempos compartidos clausurados corresponden a la empresa “Sparkles Dominicana Management Services SRL”, cuyos contratos de adhesión se hallan registrados en República Dominicana y que funcionan dentro de los hoteles Oasis, con previa homologación para su registro en el Registro Público de Contratos de Adhesión de México, para lo cual fueron revisados para su corrección por la propia Profeco.

Fuente: (Quequi)

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