Aunque ya era voz popular, este jueves fue ratificado Gregorio Sánchez Martínez como dirigente estatal del Partido Encuentro Social (PES), en sustitución del diputado Carlos Mario Villanueva Tenorio; además, nombraron a Miguel Ángel Márquez Valdivia fue designado delegado del Comité Ejecutivo Nacional de dicho partido.
Pero no solo fue este evento, sino que también la Comisión de Justicia Partidaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI) expulsó a Roberto Borge Angulo como militante de ese partido. Lo que causa cierta sorna es la causa, “El PRI no protege, ni protegerá a nadie que en el ejercicio público defraude a la ciudadanía. Nuestro partido no será cómplice de nadie”, luego entonces casi nadie quedaría en ese partido.
Ahora bien, la guillotina también está puesta sobre la cabeza de otros distinguidos militantes priístas en Quintana Roo, de quienes se pide que sean expulsados antes que llegue el proceso electoral del 2018, que inicia en septiembre, porque su “conducta ha derivado en el desprestigio del PRI y la pérdida de la confianza ciudadana”, máxime ahora que se levantan con triunfos como el del Estado de México.
Los que un día fueron militantes dignos de orgullos del tricolor y que hoy están en la silla de los acusados son: Mario Machuca Sánchez, líder de la CROC en Cancún; Juan Carlos Pereyra Escudero, diputado independiente en la XV Legislatura; Eduardo Elías Espinosa Abuxapqui, expresidente municipal de Othón P. Blanco; Mauricio Góngora Escalante, expresidente de Solidaridad y excandidato a gobernador; José Luis Ross Chalé, exdiputado local; Juan Pablo Guillermo Molina, quien fue Secretario de Finanzas (2013-2016); Eliezer Villanueva Lanz, exsubsecretario técnico de Finanzas; Mauricio Rodríguez Marrufo, extitular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda; Fernando Escamilla Carrillo, exsecretario de Infraestructura y Transporte; Paulina García Achach, extitular de Seduvi; Claudia Romanillos Villanueva, exdirectora del Instituto del Patrimonio del Estado; Juan Manuel Parra López, expresidente municipal de José María Morelos y José Aguilar Cheluja, exsecretario general del ayuntamiento de Othón P. Blanco, todos ellos trabajaron con Roberto Borge Angulo.
Pero el tricolor no pide la expulsión de personajes como Raymundo King de la Rosa, hombre poderoso dentro del Borgismo; la de Fabián Vallado Fernández, otrora secretario particular del exgobernador, ahora en manos de la justicia; José Alberto Alonso Ovando, ex secretario de Educación; del expresidente municipal de Othón P. Blanco, Eduardo Elías Espinosa Abuxapqui; de Gabriel “Pato” Carballo, exalcalde de Carrillo Puerto; de Isidro Santamaría, eterno dirigente de la CTM en el estado; de Marybel Villegas Canché, de Susana Hurtado Vallejo, de José Luis Toledo Medina, de Arlet Mólgora Glover, Fredy Marrufo Martín y demás distinguidos militantes que realizaron prácticas similares, o peores de los que ahora son juzgados. La razón es que se quedaría sin esos distinguidos militantes.
Lo cierto es que los partidos se preparan con todo para este 2018, el PT ya dijo que se quiere unir con las izquierdas, quiere con Morena; el Panal cree que por tener dos alcaldías a su cargo (con dinero) puede ir solo, además de ese dicho de “no me ayudes compadre” que le dice al PRI; lo mismo que el PVEM, que también tiene dos presidentes municipales que hacen la caja chica para las elecciones.
SASCAB
A la que no le salen bien las cosas es a la diputada local Laura Beristain Navarrete, pues primero está enfrentada con buena parte de médicos y trabajadores de la salud en el estado; a ese malestar se suman integrantes de la Red Posi+iva, quienes dicen que la comunidad Lésbico-gay no está de acuerdo con las iniciativas de la legisladora en ese tema. Además, que ya traía bronca con organizaciones civiles como la que preside María Elena Santiago. Al tiempo…




