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“¿Pues qué hizo? ¿Pararse en la ducha y gritar a los guardias: ‘¡Miren para otro lado!’?”

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El gobierno de Enrique Peña Nieto ha dicho que Joaquín “El Chapo” Guzmán se fugó del penal de máxima de seguridad de El Altiplano, en el Estado de México, por un túnel de 1.5 kilómetros que iba de la regadera su celda a una casa en construcción. Pero académicos, especialistas en seguridad, analistas e incluso periodistas e intelectuales no lo creen. Han puesto en duda la versión del segundo escape del capo mexicano más conocido en el mundo.
La duda empieza por el túnel. Muchos señalan que no es creíble y aventuran: se fue por la puerta principal.
Mientras tanto, el Gobierno mexicano apenas da algunas respuestas.
“No tengo ninguna duda de que había un túnel, pero dudo que de verdad ‘El Chapo’ salió a través de él. Al menos sin ayuda. Si se trataba de una área de ducha, ¿pues qué hizo? ¿Pararse frente a la regadera y gritar a los guardias: ‘¡Miren para allá!’, levantar una reja y desaparecer mientras nadie se enteraba que faltaba el preso que en un tiempo fue el hombre más buscado del mundo (después de Osama bin Laden)? Por otra parte, ¿qué hacía un preso de una cárcel de máxima seguridad con una ducha privada en su celda?”, dijo Don Winslow en un artículo publicado hoy en CNN.

Winslow es autor de 19 libros, incluyendo “The Cartel”, de reciente aparición. “¿Esperan que creamos que un túnel de 1.5 kilómetros con iluminación, ventilación y vías fue cavado bajo una prisión de máxima seguridad y nadie vio ni escuchó nada?”, agregó.
The Economist, por su parte, planteó: “El escape arrojará dudas sobre la seguridad en general de la prisión del Altiplano, donde muchos de los capos mexicanos de la droga capturados durante el mandato de Peña son encarcelados. Curiosamente, han sido capaces de comunicarse entre sí, a pesar de que muchos de ellos son rivales mortales. Este año, más de 135 presos, entre ellos Guzmán, enviaron una carta a una organización de derechos humanos en la que se quejan de malos tratos y mala comida en el Altiplano. Para los ricos reclusos de esa cárcel, esa libertad debe saberles particularmente buena”.
Jorge Chabat, experto mexicano en seguridad, dijo a la agencia AP que la fuga se trata de un punto culminante “de una administración que lucha en otros frentes, incluyendo una economía mediocre y los escándalos sobre la desaparición de 43 estudiantes universitarios, así como la compra, por parte de la esposa del Presidente, de una mansión conocida como la ‘casa blanca’ a un contratista del gobierno”.
“Esto hace un gran daño. Es un gobierno que ya tiene una gran cantidad de problemas de imagen, con escándalos sobre los estudiantes y el de la ‘casa blanca’, y ahora esto viene y los pinta como una administración con serios problemas de ineficiencia y corrupción”, agregó Chabat.
Phil Jordan, director de la DEA en El Paso, dijo a la periodista Diana Washington Valdez de El Paso Times, que Guzmán Loera pagó mucho dinero para el exitoso de escape del sábado, y comentó que el capo tendrá que compensar la pérdida económica con la venta de más medicamentos para los mercados de Estados Unidos y Europa.
El ex funcionario de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés) dijo que “algo como esto no puede suceder sin la complicidad de funcionarios de prisiones u otros en el gobierno mexicano”.
“Yo sabía que iba a ser puesto en libertad de nuevo, o en este caso, a escapar de nuevo, y fui criticado por decirlo poco después de su captura”, comentó. “A menos que el gobierno mexicano vaya por los activos de estos señores de la droga, la gente como ‘El Chapo’ Guzmán seguirán teniendo el dinero que necesitan para comprar su salida de la cárcel”.
En tanto, Héctor Berrellez, un funcionario de la DEA jubilado, dijo a El Paso Times, que la construcción del túnel de 1.5 kilómetros tuvo que llevarse a cabo con la complicidad de las autoridades mexicanas.

Las coordenadas del túnel desde la ducha de la prisión que Guzmán utilizó para salir hasta la casa situada afuera fueron tan precisos que tuvo hacerse con la complicidad oficial”, dijo Berrellez. “Alguien tenía que tener acceso a los planos de la prisión de máxima seguridad”, cuestionó el ex funcionario de la DEA.
“Hemos visto un montón de túneles construidos en la frontera, y la mayoría de ellos han sido atribuidos al cártel de Sinaloa”, dijo Berrellez. “¿Cómo es que ninguno de los arquitectos e ingenieros involucrados en el diseño y la construcción de los túneles nunca han sido identificados y detenidos?”, insistió.
Este día, la agencia norteamericana Associated Press asegura que de acuerdo con documentos del gobierno de Estados Unidos, la DEA tuvo información de inteligencia sobre al menos dos intentos previos para ayudar Joaquín Guzmán Loera a escapar de El Altiplano.
“Documentos internos de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés) obtenidos por The Associated Press revelan que los agentes antidrogas obtuvieron los primeros informes sobre planes de fuga en marzo de 2014. Eso fue alrededor de un mes después de que Guzmán fue capturado en Mazatlán, México”, refiere la misma información.
De acuerdo con el medio, que fue el primero en informar sobre la recaptura del capo en febrero del año pasado, los documentos muestran que en marzo de 2014, agentes en Los Ángeles reportaron una posible operación de escape financiada por otra organización del narcotráfico que opera bajo los auspicios del Cártel de Sinaloa.
Para el periodista estadounidense Jon Lee Anderson a “El Chapo” lo dejaron escapar algunos desde dentro y también se escapó. “Un túnel de un kilómetro y medio demuestra intención y planificación de un grupo leal con recursos y poder de aglutinar fuerzas. Creo que ‘El Chapo’ cuenta con una red nacional de apoyo afuera y dentro de las estructuras del Estado”, dijo en entrevista para SinEmbargo.
Anderson dijo que para él, la fuga de “El Chapo” Guzmán, representa “un hito más en la acumulación de hechos y evidencias de un estado mexicano minado por el gangsterismo, en donde es casi imposible descifrar con certeza que es lo legítimo y qué no”.
En este sentido se ha expresado gran parte de la prensa extranjera, que ha cuestionado el que nadie sospechó, nadie vio, nadie escuchó la construcción del túnel. Incluso han puesto en tela de duda que no se haya prestado atención a un capo conocido por elaborar túneles para el trasiego de droga y para escapar de las autoridades, como ocurrió en días previos en su captura de febrero de 2014.
“Que este escape involucre un túnel es espeluznante pero no sorprendente. El famoso ‘Chapo’ tiene un gusto por los túneles: inventó el túnel narco, hace décadas, y su cartel ha cavado cientos de estos pasajes debajo de la frontera México-Estados Unidos para transportar drogas. Cuando los infantes de marina mexicanos allanaron su casa de seguridad de Culiacán, donde fue encerrado en febrero pasado, Guzmán escapó al sumergirse en un túnel secreto que se oculta debajo de una bañera. Como un narcotraficante, Guzmán ha sido siempre ágil e innovadora. Pero al escapar de la cárcel por segunda vez, no optó por diseñar algo fuera de su repertorio, sino seguir con su predecible y eficaz modo de operación”, refiere The New Yorker.

PROMO-CHAPO-TÚNEL
Para Edgardo Buscaglia, director del International Law and Economic Development Center e investigador principal en Derecho y Economía en la Universidad de Columbia en Estados Unidos se trata de la ruptura del pacto con el Estado que llevó a su entrega en febrero del año pasado.
“Hubo una negociación para que ‘El Chapo’ fuera a la cárcel como el caso de John Gotti, en Estados Unidos, esta gente se fuga cuando los términos que llevaron a su captura no se respetaron y es factible que esta [fuga] responda a que no se respetaron los términos del acuerdo”, dijo Buscaglía.
En este sentido, Andrew Selee, vicepresidente del Instituto México del Woodrow Wilson Center, aseguró que la fuga muestra la capacidad de infiltración que tiene en este país el crimen organizado.
“Te habla de que estos grupos tienen un poder de infiltrar al sistema. El Gobierno sí tenía interés en mantener a ‘El Chapo’ bajo custodia, pero estos grupos tienen muchas formas. No sabemos aún si hubo una buena planeación del cártel o si lograron penetrar a quienes lo custodiaban, pero sí tienen un poder multimillonario para hacer frente a las autoridades”, consideró Selee.
Lo que es claro para el ex director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y quien recibiera al capo sinaloense cuando éste fuera detenido en 1993 por autoridades de Guatemala, es que El Altiplano “es un recinto cerrado, un espacio que está blindado”.
El General Carillo Olea dijo a la revista Variopinto que al Centro Federal de Readaptación Social Número 1 “es imposible penetrarlo, yo sé cómo está, yo diseñé en mis tiempos esa chingadera, es inviolable. Pero es inviolable la instalación más no las personas que ahí trabajan. Desgraciadamente, hay mucha corrupción”.
Monte Alejandro Rubido García, titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), dijo la mañana de ayer que 18 elementos de diversas áreas del Penal de El Altiplano, en el Estado de México, fueron trasladados al Distrito Federal para ser investigados por la fuga del capo.
Rubido García explicó en una conferencia de prensa que la noche del sábado transcurría normal e incluso “El Chapo” recibió su dosis diaria de medicamento.
En la revisión posterior a la fuga, dijo, se encontró un hueco en el área de la regadera de su celda de 50 por 50 centímetros, donde se halló un conducto vertical de 10 metros de profundidad habilitado con una escalera, que conducía a un túnel de un kilómetro y medio de distancia. Éste estaba equipado con tubería de PVC –para facilitar la ventilación– y también con alumbrado. Además se encontró una motocicleta que deducen sirvió para extraer la tierra en la perforación.
De acuerdo con el Comisionado, el túnel cuenta con tubería para ventilación y para alumbrado, una motocicleta adaptada sobre rieles como mecanismo de tracción mediante el cual se extraía la tierra producto de la excavación y transportaba las herramientas y maquinas utilizadas para la perforación. El pasaje llevaba a un predio de la colonia Santa Juanita, ubicado al suroeste de la instalación penitenciaria.
Al respecto, la periodista Sanjuana Martínez cuestionó que las detenciones no hayan ido más allá. “Custodios detenidos y el director de la cárcel también… ¿Cuándo detienen a los que verdaderamente pactaron la fuga de #ElChapoGuzman?”, escribió este día mediante su cuenta de Twitter.
Carillo Olea cuestionó: “¿dónde está la tierra producto de la excavación? Hay una gran mentira en el fondo. De acuerdo con las normas con las que se construyó el penal, no hay un minuto en que estés fuera del alcance de cámaras. No hay ninguna celda que tenga su propia regadera. ¡Qué caso tan más complejo! ¿Qué tipo de suelo tienen las celdas? Porque si es suelo calizo no hay quién lo penetre sin una herramienta. ¿Y el ruido? Si es un suelo inestable, hay posibilidad de derrumbes; un solo hombre en un espacio de 50 por 50 centímetros realiza un túnel de más de un kilómetro, ¿con qué ventilación?”

Este día, el periodista y académico Ricardo Raphael plantea en su columna en El Universal, que la primera fuga de Guzmán Loera ocurrida en 2001 del penal de Puente Grande, en Jalisco, fue para que ayudara “a meter orden” en el mapa del crimen organizado, e indica que el escape de este sábado no es diferente:
“Durante el último año, el CJNG ha ganado mucho terreno. En mayo esa empresa criminal hizo una demostración logística para presumir superioridad frente a cualquier otro competidor, el Estado mexicano incluido. El CJNG opera hoy en geografías que antes eran gestionadas por los empresarios sinaloenses […]. Justo en este contexto, Joaquín Guzmán Loera es excarcelado por segunda ocasión. La historia del operador libre se repite sin que sorprenda demasiado la coincidencia”.

En Reporte Índigo, el periodista mexicano J. Jesús Lemus Barajas, quien estuvo en Puente Grande sin que se aportara una sola prueba en contra, por un periodo de más de tres años, fuentes cercanas a la investigación de la fuga de “El Chapo” le dijeron que es posible que el capo sinaloense haya salido disfrazado de visitante, con la complicidad del personal de custodia de esa prisión.
“Guzmán no se fugó por un túnel, advierte esta teoría. Por normatividad, las cárceles federales se construyen sobre una plancha de concreto de más de dos metros de grosor, lo que hace imposible la construcción subterránea. La salida de ‘El Chapo’ de la cárcel del Altiplano tuvo que haber sido por el área de visitas. ‘El Chapo’ se fugó como un visitante más de esa cárcel federal”, escribió Lemus.
Para la periodista Anabel Hernández, autora del libro “Los Señores del Narco”, “no es verosímil en lo más mínimo esta historia que ha contado el gobierno. Diría que es de primaria la mentira. Yo estuve en la conferencia que dio Monte Rubido porque había varias preguntas que hacer. Lo que dice es literalmente imposible, es imposible que haya pasado”.
En entrevista con el diario Debate, Hernández dijo que “cuando ‘El Chapo’ o cualquier otro se baña ahí lo están mirando los compañeros o lo están mirando las cámaras, porque todos duermen con el foco prendido las 24 horas del día. Un foco fluorescente. Y son monitoreados por cámaras de video las 24 horas del día. Cuando Monte Rubido dice “lo perdimos de vista”, ¿cómo puedes perder al preso número uno, al más importante de todo el penal en una pequeña área de tres por cuatro cuando no hay cortinas, ni biombos, ni divisiones, ni nada que te lo oculte?”

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