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Ley a “sangre y fuego”

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El crimen organizado impone su ley a “sangre y fuego” en la invasión del fraccionamiento “In House”, toda vez, que la tarde-noche de este sábado, un sicario identificado con el alias de “El Vaquero”, acompañado por diez agresivos sujetos llegó al asentamiento irregular a bordo de dos vehículos, y con una pistola calibre 9 milímetros disparó en contra de un grupo de personas, matando a uno de un mortal tiro en el pecho, lesionado gravemente a otro que se debate entre la vida y la muerte en el Hospital General del Sesa, y el sangriento ataque armado enardeció a los vecinos, quienes arremetieron en contra de policías, paramédicos y hasta de reporteros.
El cadáver del palapero Mauricio de Dios Pérez, de 26 años de edad, originario del Estado de Tabasco, quedó tendido en la polvorienta calle del asentamiento irregular, apenas despalmada, frente a su humilde casa, mientras su joven viuda lloraba desconsoladamente sobre el cuerpo sin vida, ante la mirada atónita e iracunda de los vecinos, quienes exigían poner fin a la ola de violencia impuesta por el crimen organizado, e incluso familiares y amigos del occiso buscaban vengar su muerte, motivo por el cual, con machete en mano abordaron una camioneta y emprendieron la localización de los sicarios que se dieron a la fuga en una camioneta estaquitas color blanco y un automóvil color rojo.

Eran aproximadamente las 18:30 horas de este sábado cuando a un costado de un camino apenas despalmado de la avenida Gran Bahía se encontraba, quien en vida respondía al nombre de Mauricio de Dios Pérez de 26 años, originario de Tabasco, y de oficio palapero en compañía de su pareja María Diego Aylón de 26 años, de edad, originaria de Campeche. 

Sin embargo, al ahora occiso lo fue a buscar una persona apodada “El Huimanguillo” por ser originaria de este lugar en el estado de Tabasco, y Mauricio salió y comenzaron a platicar afuera de su vivienda.

Sin embargo, en ese momento arribaron al lugar dos vehículos, una camioneta blanca tipo estaquitas y un automóvil Sentra o Aveo de color rojo, de los cuales bajaron 10 hombres, entre ellos uno al que le apodan “El Vaquero”, quien de entre sus ropas sacó una pistola tipo escuadra calibre 9 milímetros, tras un breve diálogo comenzó a dispararles logrando matar Mauricio de Dios y lesionando de gravedad a “El Huimanguillo” dejándolo al borde de la muerte, al momento de las detonaciones todos los presentes comenzaron a correr con temor de ser alcanzados por una bala perdida.

Según los testigos, “El Vaquero” es de estatura baja, tez morena, con bigotes, calvo y usaba un sombrero de corte vaquero, vestía camisa de manga larga color azul y pantalón de mezclilla color azul, tras realizar las detonaciones abordaron los dos vehículos y salieron huyendo con dirección a la avenida Juárez.

Al lugar de los hechos arribó una ambulancia de la empresa 911, misma que fue recibida con agresiones por los habitantes de la zona, mientras unos les gritaban que salvaran a los lesionados, otros les decían que ya estaban muertos, al tiempo que los comenzaron a jalonear e incluso arremetieron contra la ambulancia, por lo que los paramédicos tuvieron que salir huyendo.

Mientras tanto, la turba de gente que se había juntado alrededor del cadáver y el lesionado que había logrado correr una cuadra más adelante hacia adentro de la invasión y yacía moribundo sobre el camino de terracería, comenzaron a agredir a los elementos de la Policía Municipal Preventiva (PMP) que habían llegado a apoyar y meter orden al lugar, incluso los estaban intentando golpear.

Incluso, a los reporteros de esta casa editorial los jalonearon, intentaron golpear e incluso intimidaron con un machete cuando realizaban sus gráficas del desafortunado incidente.

Tuvieron que llegar al lugar de los hechos más patrullas y elementos uniformados para calmar a la turba, incluso el lesionado por arma de fuego fue sacado por elementos de la PMP en una patrulla, el cual se debatía entre la vida y la muerte, hasta la avenida Lilis, pues debido a la tensa situación no pudo llegar hasta este lugar otra ambulancia.

Ya en la avenida Lilis arribó una ambulancia de Costamed y Cruz Roja, mismas que le dieron la atención a “El Huimanguillo”, quien al abordarlo a la ambulancia le decía a los paramédicos “sálvenme la vida por favor”.

Aunque montaron un fuerte operativo policiaco para dar con los sicarios, quienes se presume están ligados al crimen organizado, hasta el cierre de esta edición no habían sido detenidos. 

La Policía Judicial detuvo a una persona, al parecer, hermano del ahora occiso, por entorpecer la labor de las autoridades, y quien minutos antes había encabezado la búsqueda de los sicarios que cometieron el ataque armado. 

Las autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) encabezados por el agente del Ministerio Público del Fuero Común (MPFC), acompañado por los peritos en criminalística, y apoyados por varios elementos de la Policía Judicial del Estado (PJE) fuertemente armados, realizaron la diligencia de levantamiento del cadáver y llevado por el personal del Servicio Médico Forense (Semefo) para le necropsia de ley, como parte de las investigaciones.

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